27 de junio de 2008

EXTREMADURA UNA DICTADURA



Durante los treinta años que monsieur Ibarra ha estado mandando en esta tierra (recordemos que desde 1977 es político profesional activo, sin casi otra vida laboral, pese a la publicidad engañosa), se ha estado fraguando este atropeyo, que resume toda su gestión, pese a la propaganda de la mentira sobre sus presuntos logros de cartón. Si la sociedad extremeña ha mejorado, con relación al pasado, ha sido simple cambio de los tiempos y mejoras comunes en el mundo. Todavía recuerdo el único mitin que le he visto al Ibarra, allá por los mediados ochenta, y en los aledaños de un campo de fútbol, en Llerena, y a cielo abierto. Y diciendo aquello de que si el agua corriente que ya era común, que si todas las casas tenían ya cuarto de baño, y que si esto y lo otro, y una enumeración de asuntos y logros que la propia vida había traído, el propio curso de las cosas y las gentes con su esfuerzo y trabajos había logrado... Bueno pues en su dircurrir (discurso mitinero) el buen hombre daba a entender que todo eso lo había traído su partido, todo el bienestar habido y por haber, y la tele en colores, y los coches y las bicis de montaña y la leche en plancha, el cuarto de baño y la bañera y el retrete... En fin eso que se oye tanto entre el paisanaje de estos pueblos de Extremadura, que si estos han traído esto y lo otro y tal y pascual... Era simplemente vomitivo y vergonzoso el discurso entonces, pese a la ferviente entrega de un público enardecido por la prédica capciosa, falsa, metódicamente perversa y cicatera, en la que se primaba al partido y su poder de traer, frente a la maldad de no se sabe quién o qué y, por supuesto, la torpeza de la gente que no sabía traerse nada de nada y necesitaban al partido protector y traedor de todo, y del paraíso si lo votan...
Durante ese tiempo se han ido engordando guarros gordos del capitalismo en la región y fuertes capitales excluyentes, exclusivos, del más oscuro capitalismo cerril de antaño, al amparo de las suculentas subvenciones de Europa, de donde se ha trincado de lo lindo, vendiendo -y mendigando- la secular pobreza extremeña, para medro y riqueza de cuatro capitales y sus amigos políticos, y limosnas comunes para comprar voluntades y votos de rebote, ya que los políticos en mando, con Ibarra a la cabeza, y a cabezazos, eran/son los simples mamporreros de esos capitales de engorde y crianza. Dándose una trama compleja de capitalistas y políticos herederos en todos los sentidos, fluctuación entre esos nuevos capitales y los políticos con cargos en las instituciones junteras, etc.
Utilizando las instituciones, monsieur Ibarra y sus gentes, han aplicado, y complicado, toda una suerte de usos caciquiles de rancia estirpe en esta tierra, superando en mucho, ya que el maquillaje llamado democracia lo ha permitido. Apareciendo en los medios, el señor Ibarra por sus declaraciones y nunca por logros de programas previos para bien de la gente de aquí. Ibarra era noticia porque de cuando en vez tiene ocurrrencias y convoca a los medios, desde las instituciones (no en vano tiene toda una jarca de periodistas y asesores mediáticos serviles y rastreros, especialistas en publicidad), y usando las instituciones para ese autobombo, y decir chorradas, mentiras y barbaridades como presidente de una institución hecha a su horma, gusto y placer, y de su partido, para servicio de los capitales que medran a su amparo... Esa es toda la verdad de lo que pasa y ha pasado en todos los ámbitos, que pueden ir desde la universidad hasta los veterinarios, por ejemplo. Lo otro, mentira publicitaria y partidista. Y, claro, el proyecto de la refinería es la guinda del pastel, la niña de sus ojitos, incluido el de la parte donde la espalda pierde su casto nombre, y como tal ha de defenderlo. Un partido, el de Ibarra, que nunca ha tenido ni un simple borrador de programa, que ha funcionado a fuerza de demagogia electorera y electoral, utilizando las bases mentales y costumbristas del caciquismo rancio, haciendo saber que mandan sobre conciencias y personas, animales y todo lo que se mueva, que si lo hace no sale en la fotofija, que para eso son guerristas, ese ramal de la partida de la porra tan dada a los despachitos de trinque y mando en las instituciones, de oyente, ¡oíga; señora, de oyente!, utilizando las instituciones como una ampliación del partido, utilizando los medios de información por la compra mediante la publicidad, y otros usos, de las instituciones en que manda, creando una fuerte presión sobre todo lo que sea crítica, violencia que va desde la ejercida por sus militantes en todas y cada una de las poblaciones extremeñas, en la vida cotidiana, hasta el levantamiento de infamias, convenientemente aireadas por esos medios o entre el vencindario sobre los que se oponen, las acostumbradas torpezas de una administración de su Junta contra los ciudadanos, que pueden ir desde la pérdida de expedientes personales hasta la amenaza, el acosos laboral sistemático. No en vano, y porcentualmente, el llamado Defensor del Pueblo (contra la gente) recibe de por aquí más asuntos, que tienen por común la ineptitud medida de los poderes institucionales contra la gente y a favor de la caciquería...
En fin, como en Euskadi, hay un grupo terrorista central y su entorno, igualmente se configura en Extremadura similar esquema. Con la impotencia de que hay democracia de papel meado, de que de nada sirven los tribunales de justicia, de nada, como no sea al favor del caciquismo, y si alguien se ha atrevido ha sido enseguida agredido por el mayor ladrador del reino en los medios publicitarios, como es sabido y notorio... En fin, un terrorismo de guante blanco, pero terrorista, con un entorno ajustado a la precisión y con los recursos ingentes de los impuestos involucionarios pertinentes. Ideado por un maestrillo al viejo estilo franquista, que los maestros también fueron estúpidos y dados al mando y orden impuesto. De esos hablaremos algún día, tan abundantes en Extremadura, en donde ser maestro era al camino de la trepa social en no pocas molleras, y no el compromiso por luchar contra la ignorancia , el miedo o el odio, libremente para hacerse persona libre con los demás. Eso, ni siquiera utópico, ni se les pasó por mientes, atareados en negociados varios como la refinería.
Es compromiso de este que escribe descubrir todo esto públicamente. Mostrar y demostrar que el depachito de I¡barra en la Junta, caso único en una democracia, es para el tráfico de influencias, no otra cosa parece, y un permanente lugar de estar en la palestra política profesional en campaña continua a favor del voto a los suyos y a este tinglado que la mayoría de los extremeños no votamo, sino esa mayoría que permite al sistema que una minoría desprecie mayorías mayores, atente contra minorías y todo lo demás...Y que tenemos que tragar a la fueza con la violencia institucional más desmadrada y vengonzosa, sin posibilidad de defensa o denuncia fuera de este terruño, donde todos está encantada, esa mayoría menor que los vota, con esa servidumbre voluntaria. No en vano la sangría de la emigración, sobre todo de los más valiosos y jóvenes, se ha ido dando con este sistema caciquil de rompe y rasga.
Y hasta aquí se llegó. Con el asunto del despachito cabe la Junta, con serviciales administrativos al gusto al servicio del jerarca Ibarra, el proyecto de refinería atroz y desmañado, ese crimen y atentado terrorista contra la gente de Extremadura ha colmado el vaso; pues no se pueden atentar contra más cosas, personas y hasta almas. Se impone una línea dura contra esta dictadura, su análisis radical al tenor de sus hechos y dichos, personas y proyectos mafiosos, amparados en instituciones tomadas, partidos, sindicatos colaboracionistas con ese poder radicado en la corruptela...
Huelgas de hambre a muerte ante el despachito de Ibarra, sentadas y dormidas frente al mismo, ante las sedes de CCOO y UGT, sindicatos horizontales de mamporrería y servicio al caciqueo, y otras contundentes acciones que hagan saber a la opinión pública de toda España y mundial lo que pasa en este recóndito lugar, olvidado de todos y al albur de estos listos/as de trinque. Que aquí, en esta costa de la bellota, la corrupción es el sistema, no el revés, la presunta excepción. Y que a fuerza de serlo siempre, la gente lo ve normal, normalizado.

1 comentario:

  1. Anónimo11:17 p. m.

    Excelente comentario.Soy un estudiante de diseño,y describes muy bien la realidad diaria de Extremadura.Yo tambien pienso q es una dictadura desde hace tiempo.Algun dia se acabara,pero me da miedo pensar q en el 2011,llevrán ya la friolera de 28 años de mandato y volveran a ganar.Nos e puede parar el tejemaneje de esa estructura caciquil.

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Hay algo que se llama libertad, y que debes ejercer libremente. Así que distingue bien entre las ideas, los sentimientos, las pasiones, la razones y similares. No son respetables; pero cuida, que detrás hay personas. Y las personas, "per se", es lo único que se respeta en este lugar. Muy agradecido y mucha salud. Que no te canse.