27 de septiembre de 2011
25 de septiembre de 2011
INSTANTE
23 de septiembre de 2011
L@S JOYERES DE LA SGAE (NOTAS SOBRE LA SGAE )
Llamo así esta entrada: l@s joyeres; uniendo, en coyunda indisoluble, el gasto, que cierto personal de la SGAE, parecía hacer, en joyas y lencería fina, pa mujeres, o asimilados -que ese secreto no se sabe- y en jodiendas a costa de las arcas de la Sociedad y de los paganos a los que nos cobran. Invento de esta forma una palabra nueva, l@s joyeres, mu apropiada y nada malsonante, con indicios y visos, o visones y visiones, de joyas preciosas, mujeres lindas y atractivas y sus jodiendas diversas. Sin ambajes ni cortes de censura. La CNT no perdona a los barbianes en su baile callejero. He estado dudando entre otro hallazgo: mujeoyas, o abreviaciones diversas...
Si se tirara de la manta de todo Garito de Poder y Dinero, saliera tanta Mierda como va saliendo en este asunto.., enchufes de primos, hermanos, amantes, amantas, soplapollas, queridos, queridas, vecinos...; pero no se tirará lo suficiente, porque aquí trinkó hasta el apuntador, y lo que se rondará...¡¡Ay, ay, ay, votadores del PP$OE, qué terrible Dictadura Mayoritaria, surgida del Frío del Franquismo, en vuestras molleras, nos cascáis y nos imponéis a los pocos que queremos paz, verdad, bien y belleza!!
Como
todos los horteras del gitaneo mental , y sus aledaños barribajeros de inteligencia parva y corta, y maldad larga y ancha, la cocotera huera y chulesca
del macherío..., estos artistas del famoseo, que amparaba la SGAE, se
gastaban los Dineros en putambreos y colgajos de oro, brillos, y lo que
llaman joyas... Ya expuse, en su día y lugar, lo que comporta esa
mentalidad cutre y negra de la clase llamada Alta y Ricacha, en este
Sistema Clasificado de Arriba y abajo... Este suceso del comportamiento
y gastos de estos inmensos bestias berrendos, de estos berracos ricos,
me da toda mi razón, una vez más... Pa ellos las motos caras, los coches de cilindrada alta y altura de gama, el fútbol ganador y bellaco y todo eso es el Triunfo, mostrado en pillar putas y pasta, o sea, ¡¡trinkar pp y venga pp!!
Que me perdonen mis lectores, si algo les rechina en el paladeo de mi prosa, pero para hablar de todo esto hay que hacerlo en forma asimilada, en maneras y modos, a lo que se narra, y nombrar la desnuda verdad con las palabras pertinentes al caso y acaso.
Todo
esto me está sugiriendo un ensayo largo, sobre las valores del Dinero y sus Detentadores, en esta cochambrosa sociedad de Enanos Mentales
Votadores, auspiciadores de los Peores para todo cargo de servicio
público. Ayer a Franco y sus gentes y serviles, hoy lo que hay. La terrible convicción de que lo que surge del frío clamoroso de urnas
mayoritarias es lo peor y lo perverso. Porque los valores en que se
asienta el Edificio del Capital, Estado, Banca y Cocos de la Mayoría, son Perversos, Falsos, Feos. Predicados e impuestos desde la
Escuela a la Tele, pasando por la Calle y la Casa, el Porno, Cine, Fútbol Competitivo, como visión de personas, mundo, valores, moral, y que es depravado, Propaganda, Publicidad, Matracas de Éxito y Famosos..., y que repercuten en la
Mollera de los más...
Todo esto me está sugiriendo un ensayo largo, sobre las valores del Dinero y sus Detentadores, en esta cochambrosa sociedad de Enanos Mentales Votadores, auspiciadores de los Peores para todo cargo de servicio público. Ayer a Franco y sus gentes y serviles, hoy lo que hay. La terrible convicción de que lo que surge del frío clamoroso de urnas mayoritarias es lo peor y lo perverso. Porque los valores en que se asienta el Edificio del Capital, Estado, Banca y Cocos de la Mayoría, son Perversos, Falsos, Feos. Predicados e impuestos desde la Escuela a la Tele, pasando por la Calle y la Casa, el Porno, Cine, Fútbol Competitivo, como visión de personas, mundo, valores, moral, y que es depravado, Propaganda, Publicidad, Matracas de Éxito y Famosos..., y que repercuten en la Mollera de los más...
22 de septiembre de 2011
ESA VOZ RONCANDO
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Mirando al sol de frente y sin miedos |
TRUENO, I
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En la playa de Punta Umbría, mayo, 2000 |
19 de septiembre de 2011
IMAGINARIAS
Está compuesto por una serie de ensayos, reflexiones, aporías, cuentos, narrables, máximas y mínimas, notas y fragmentos de diario, incluso anotaciones de agenda, en torno a la imaginación, o imaginaciones, que los hombres han tenido de las mujeres, o de la mujer, en su sentido monógamo, casi exclusivamente. De las idealizaciones, diríamos, del ideal de mujer y hombre que se ha tenido en el sentido puramente amoroso, que desvela todo sentido de la mujer y el hombre, a la chita callando. Porque esas idealizaciones muestran el talante de ellas y ellos en otros órdenes, los revela para lector avezado, con muestras congruas de su ser. Aunque el autor dedica un buen capítulo a todo lo demás.
O sea, por estos textos aparecen desde el Príncipe Azul hasta el que engatusa a las Madames Bobarys o Regentas de turno, o cualquier boba que se agarre a un clavo ardiendo, desde Dulcinea del Toboso hasta la Cantamora, que es una especie de habitante o arpía de los pozos, que atrae al fondo de los mismos a quienes enamora y mueren ahogados en ellos. Pasando por Ulises o Dante, las serranillas del marqués de Santillana o del Arcipreste de Hita y su monja bienamada que le arrebata la muerte... Hasta las damiselas impuestas por la moda y la monda de las cosas modernas del comercio, y de hacer de la necesidad Negocio, tipo la Marylin Monroe, yendo a la carne de pajilleros que ofrece la industria porno, con sus ideales y juegos mentales de consumo, al por mayor y de super, pagadero con tarjeta de crédito, o bajando al mundo mezquino de las calientapollas o arrebatados bocazas chulescos e impotentes. Llegando a las muñecas de tamaño natural, que ya por Japón son objetos de deseos de amor y como tales ideales...
Y aparece, cincelado y sabiamente comparado, el deseo ideal de la mujer y el del hombre, referido a su galán o dama de desvelos. Con grave riesgo de quedar ellas malparadas, si valoramos con la verdad, bondad y belleza que debieran ornar al amado, ideal, de alguna manera. Pecando ellos de cosificarlas o esclerotizarlas en muñecas cuasipeponas, y ellas en desear mando y poder, amén de money; pero desde la trastienda.
Tranquilos que también tiene la parte dedicada al objeto del amor gay o torty.
Hay materia muy sugerente cuando aborda los mitos populares, referidos a los amantes de esos sueños o deseos. Pero sobre todo a sus habitantes y valores.
Todo un tratado de cómo lo seres humanos han imaginado a sus parejas o amores. Pero no sólo seres humanos reales, sino imaginarios, sobre todo eso, en la imaginación, pues la llamada realidad siempre puso trabas e imposibles a amar, a ser amado y amarse. Ya que la realidad está al servicio del no ser, o sea del mal y de todo el Poder y el Capital. Seamos serios de una puñetera vez en nuestra historia de hombres, en nuestra vida. Que es la mayor denuncia que nuestro autor hace. La de la fatalidad de la muerte en vida si no hay amor real, que normalmente no lo hay, y se busca en la imaginación, en ese imaginario que sobrevuela los cocos y molleras de los más. De formas lascivas y groseras o de formas hermosas y buscando una vida, verdades, bellezas y bondades que acá no hay. Pues el acá está domeñado por el cálculo y en interés o puesto al servicio de hacer de la necesidad un Negocio. Y como la necesidad de ser amado y amar lo es, pues hay avezados y avezadas gentes que hacen de ello un Negocio redondo. Puede ser para mal o para bien, justificado por la dura realidad o no. Tanto de las culturas europeas como orientales, del este y del oeste. Tanto lo husmeado en las cavernas como en el mismo Hollywood, por ejemplo.
Aunque, debo decir, que nuestro hombre encontró editor eminente, dispuesto a lanzar este maravilloso texto. Pero el destino cruel no lo quiso y como corría el año 2009, y la Crisis acogotaba ya, pues se esperan tiempos mejores, por parte de aquel editor, cuyo alto nombre callaremos por ahora. Aunque, obviando eso, decimos que Pedro sí hizo una edición menor, al alcance de amigos e interesados. El tocho tiene 532 páginas. Que es la que ha llegado a nuestras manos y de la que hablamos. Un poco con la presencia, aún recién leída, de las últimas páginas, como a vuelapluma.
Así que, poco a poco, iremos sembrando de textos de Imaginarias este lugar, ya que tenemos el permiso del autor. Generoso y dadivoso como pocos. Sobre todo nos pasma su apabullante poesía, contundente y, en algunos casos, dura y certera, que no a todos y a todas gustará. Pues ese verbo gustar deben ir cambiándolo para valorar todo esto. Si se tienen paladares, en su metafórico sentido.
Espero que nos ayude a reflexionar, elucubrar, sacar en claro sobre eso del amor y la pareja, no ya como la ideología de las mujeres para mantener atrapados a algunos hombres, sino como la ceremonia de la bondad, la verdad y el bien de la vida, los cuerpos y los sentidos, las inteligencias entre las personas libres, amorosas e iguales en derechos, que se dan unas a otras. Su suprema celebración y gozos. Sin miedos a los sinsabores que suele traer la llamada vida, que no es sino antesala de la muerte. Pues no todo es utilidad en esta vida. Y también anhelo que este texto sea gozo y juego, en donde la palabra cree mundos, vidas, ideas, seres, amores... Porque, en definitiva, la palabra crea y recrea todo este universo mental, que nuestro autor trata de escribir. Y lo hace con un estilo pertinente. Estilete lo llamo, en algunos casos, estola en otro, estoque en no pocos.
De manera que, disintiendo de lo formulado por María Zambrano, cuando dice: Pensar es ante todo -como raíz, como acto- descifrar lo que se siente, entendiendo por sentir el sentir originario, expresión usada por mí desde hace años. Nuestro autor perfila un perfecto entramado, racional y verbal, en donde expone perfectamente lo sentido, recobrando sentido, y no el romanticoide sinsentido y lelo a fuer de lerdo. Porque lo que no se siente no existe, y lo que se siente y no se puede expresar en pensamientos, que siempre es palabra, que siempre se vehiculan en palabras o alguna suerte de lenguaje, incluso el no verbal, tampoco.
Por ello estamos, con Imaginarias, ante una obra literaria en su sentido más literal.
Pedro elaboró varias portadas para su libro. La que reproducimos es una de ellas. Tenemos varias más, por gentileza del autor, que iremos exponiendo, cada vez que traigamos un texto, un poema, algo de este maravilloso libro mágico de toda la imaginería religiosa y creyente, referida al amor y los amantes del empíreo más allá de esto cotidiano; pero que lo revela y desvela.
Tiene ya en sus inicios un sustancioso y alegre preliminar o umbral, donde no conviene tropezarse, en donde analiza, con una gracia total, las diversas formas comunes como, los que dicen estar enamorados, describen a sus amores. Los adornan de toda clase de valores predominantes y de triunfos, al uso y acomodo social, preferentemente, obviando los que los hacen amar a aquella persona. Pues bien no lo saben, no contestan o están obnubilados/as por alguien como circo y no como amor. Diciéndonos el autor que fue eso, precisamente, lo que le llevó a hacer este tipo concienzudo de estudio serio sobre los amores imposibles de la imaginación, que les parecen más serios que los llamados reales. Pues los de la realidad no existen, no se ven, no son, no aparecen, o son secretos. Tal vez porque nadie quiere ser libre, no ya que pueda. Hay, en este preliminar, una sustanciosa reflexión en torno a la Edad de Oro, peli de Luis Buñuel, al hilo de la imposibilidad del amor, en las sociedades capitalistas, bancarias, mercachifles, políticamente correctas y al uso de estos tiempos, por obvias razones que no me extenderé a exponer ahora. De manera que la gente valora todas sus relaciones con esos parámetros, y no podía faltar algo como el amor. Constreñido por los horarios, calendarios, tiempos y formas de la vida, y su flujo y reflujo, en este medio social en que se mueve o está empantanada. Cuando alguien, al hablar de su amor, te dice sólo valores que no suponen amarlo, o valores intrínsecos que expliquen e impliquen su amor..., sino que si es rico y de prosapia y familia adinerada, hábil con la conducción de triciclos o pases de balón, alto, moreno, rubio, membrudo, fuera de la ley, judío o abisinio, celta con filtro, que toca mu bien la guitarra y canta mejor, usa coturnos, o le ayudó cierta vez a salir de un apuro, situación, o es que se empeñó en cortejar o se hizo la atractiva demasiado..., o cualquiera de otras cuestiones, que en nada ponen valor a nadie, la cosa se pone chunga y clara, o se está quedando contigo, llega a decirnos nuestro autor con toda verdad y cachondeo.
CANCIÓN DEL ELEGIDO
se habla de un viejo de un niño o de sí
UNO POR OTRO - diálogo de minusválidos
François Rabelais
Diálogo escrito en Cáceres, por el año 1980, y por este mes de septiembre.
LUNAR ESPECULAR
El otro sería que ella descubriera su diferencia, si no la sabe ya. Amable para otros.
Y una tercera opción: que la ninfa en cuestión, transformada, se percatase de que él también tiene en posiciones distintas las puntas de su bigote, sus cataplines, los dientes... Son otros. Simplemente que se dan cuenta que son otros.
15 de septiembre de 2011
MIRANDO MÁS ALLÁ
13 de septiembre de 2011
MINIMAS MÁXIMAS, 23
11 de septiembre de 2011
ODISEA ESPECIAL

TÚNEL
AUSENCIA DE BIEN

Invariablemente la amargura se apodera de mí. Por el mecanismo de siempre, de la gente mala. Tristeza y amargura. Para risa de memos y tontos y similares. Con sus consecuentes femeninos. Pues ya se sabe, la mujer disimula más mejor la tontuna... Pues sólo los tontos son malos, o sea, carecen de bienes.
No existe el mal, es simplemente ausencia de bien. Por ende no hay mala gente, sino gente mala. Y siempre ocurre. Está en todas las mitologías, en todos los ritos, en todos los mitos, en todas las civilizaciones rimbombantes. Y tal vez ausente en alguna de la selva o perdida. Los hombres lo saben desde hace siglos y milenios. Siempre ha de haber buenos e inteligentes -no la inteligencia de la que habla el mal sus servidores y servicios- que mantengan viva la llama de la bondad. A costa de su ardimiento se mantiene, quema, purifica. Se les llama chivos expiatorios..., y en el mismo orden cristos o víctimas sacrificiales.
Esa tendencia o uso se da socialmente. Pero es su sibilino uso interpersonal el que realmente me interesa y me ha interesado siempre Y siempre que he tratado con alguien, mi pasión ha sido si era de unos o de otros, o mitad y mitad. Raro pero también se da. Un uso depravado, a fuer de secreto, o a lo poco, oculto a los más, y sólo a la vista del ojo que sabe verlo. Quién es bueno y quién tiene ausente la bondad, importándole un pimiento. Aunque la predique toda a boca llena. Es el uso de ese maestro de escuela -por ejemplo- que anda puteado y quemado tol santo día, porque lo fostian en su labor y luego se desahoga en clase maltratando a sus alumnos, cuando no a la novia o querida, la vecina o a su santa madre si hiciere falta..., sin caer un momento en la cuenta de que su frénesi conflictivo yace en el mal de su escuela, y que es allí donde exclusivamente tiene soluciones, no en la diversidad de proyecciones que lo meten y sacan de uno contra otro y luego este con aquel y ¡qué no para! En una época pretérita fueron los niños el vehículo de canalización se los sufrimientos de los mayores de manera explícita. Lo son algunas mujeres, mientras otras repican en botija, cuando se tiran un cuesco o cogen un pedo. Pero esos colectivos de la infancia lo siguen siendo, de forma subrepticia. Porque al mal personal siempre rompe por donde la cosa es débil, o le aparece débil, que esa es otra. Y allí atiza de lo lindo y sin piedad.
Todo estriba en ese principio de que el pez grande se come al chico, como catetería extrema del mal, pretendiendo basarse en un llamado darwinismo social de vías estrechas. Y en la naturaleza existe un escrupuloso sentido del bien, como lo necesario y adecuado y en manera alguna existe ausencia del mismo, o sea no hay mal. Y el pez grande no como al chico.
El chantaje emocional es un ámbito donde el mal anida y pone huevos/ovarios bien gordos. Cuando él o ella son el motor del amor -llámamosle así en esta época de tanto discernimiento-, y ella o él abusa del otro -esa él o ella- para castigarlo con todas las matracas habidas y por haber en su ámbito laboral o profesional, y si no traga pues entonces es que no la/lo quiere, o no la/lo estima siquiera, o pasa de ella/el y lo que sea o fuere/a, como si el otro o la otra debiera ser un felpudo o amortiguador de sus faenas laborales, muy por encima -en esa función- que en la del amor que viven o vivan, o incluso formando esa función -indefectiblemente- parte de ese amor. Como si ser felpudo fuera cosa incorporada y de oficio en el/la de amante. Si lo es, claro está.
Pero los malos son persistentes y ladinos en dejar caer su tantarantrán sobre las molleras de los más débiles. Que son los que ellos designan porque les da la gana, y no por cualquier cosa. Y es bueno el que no puede responder con los mismos males, bien por imposibilidad o porque no quiere serlo (malo) y no le da la gana.
Se dice popularmente que siempre cede el más bueno.Y ya la lía si una vez cede uno. Queda crismado, señalado, de alguna forma muerto... Que por ese sitio vienen todos los palos.
Dice una creencia judía antigua, un credo cabalista, que si mundo sobrevive es porque hay siempre doce justos que lo mantienen en su ser. Doce justos desconocidos, doce buenas personas que entre ellos no se conocen ni saben que lo son. Doce pringaos que diría la mayoría de los malos de estos tiempos. Y es verdad que la estabilidad de cualquier relación personal la mantiene la persona más generosa, la menos mala, la más débil en apariencia, si tomamos la definición de débil como lo más susceptible de hacérsele mal. Lo cual es honra en otros valores y no en los de ahora.
Ante el débil acontece el chantaje, el engaño, la trampa, la trama, la tabarra, el abuso, la manipulación, el todo vale, el rechazo, el desprecio, y -sobre todo- acusarle de que eso mismo lo hace él, para debilitarlo total y por la cara, y decírselo cuando más se le mate y dañe.
Estamos en una sociedad que se basa en todo lo más perverso para organizarse, no ya socialmente, sino económicamente... Y ese mal se filtra por todos los poros de sus gentes, y llega a sus cuartos de baños, a sus camas, a sus lechos, a esas almohadas donde babean sueños o pesadillas, a esa cuchara de la que chupa, a ese cuarto de baño donde se pinta, peina o maquilla... Se penetran de ello sus comidas y sus formas de comer y de pasear, de vivir -es un decir- y de darse una vuelta por la calle o hacer sus vacaciones, viajes, tratos y tratas. Se cuela por la bragueta del machete y por el lateral de la braguita de la nena o señora, por la verija del culo del que guste y la socava, llenándole la cabeza y la cocotera de valores de Bolsa y Banca para el trato con su legítimo o posible, y usar bien del pedaleo para dominar.
Una sociedad que basa su ser en el dominio de la sinrazón y la falta de criterios, y promocionar hacer lo que salga de los pinreles o del mismo coño, que jamás es eso, sino to lo contrario, pero queda bien y atiza a alguien de seguro, que pa eso se dice con tamaña suciedad...
Y en el magma de tamaña sociedad arde ese fuego de la falta de bien, o sea el mal. Bien temperado por los usuarios que saben sacar partido hasta de las piedras. Sobre todo de los que se aguantan, se mantienen. Son los que eligen, generosamente, que todo siga vivo. A los malos y malas les da tres leches en su desesperación ultraegoísta.
Porque todos sabemos que la gente, señoras y señores, hace demasiados cosas que no quieren que se les haga a ella. Y ahí está la prueba del algodón que no engaña.
7 de septiembre de 2011
RESACA
