
Me he enterado hoy que en el blog de Alicia Vernok me dieron premio. Un premio Thinking Blogger Awards me adjudiqué. Creo que se dan a aquellos blog que hacen cavilar, pensar, usar meninges, darle al caletre, la testa, para algo más que para embestir, llevar la permanente, pelo, coleta, gorra, sombrero o la humilde corona, cuando no la panacea republicana...
Es blog, el de
En fin que ya le he puesto mis gracias en un comentario, en la entrada donde me adjudica premio. Y que lo agradezco en el alma. Premio etéreo donde los hubiere, tan de altura que miro y remiro y no cato sustancia, ni caldo ni cosa, ni palpo ni oteo. Y debe ser que esto de Internet va a terminar por ser asunto espiritual, o espirituoso para menos mal, como esos gases alcohólicos tan queridos. Eso, Internet como la máxima expresión del espíritu, o del orden espiritual, que diría el geógrafo Reclus o su amigo Julio Verne, que no Vernok.
Lo que me avergüenza, un tanto, es que he visitado ese blog, La apología del fracaso, con cierta asiduidad, y no me he percatado del premio, y espero que el jipi sepa entenderme en mi despiste, y no proceda a retirarme el premio que tanta ilu me hace, por ser premio antipremio, que diría alguien y venir de estilista consumado y simpático para mis entrañas, como es el Alizia.
En fin que me sale hacer este comentario mirando el ombligo onfálico de mí mismo, mimé conmigo.
Salud
Gracias a ese premio descubrí este blog, por el que pienso pasar muy de vez en cuando dado lo mucho (y bueno) que por aquí he visto.
ResponderEliminarUn abrazo y no dejes de poner poesía en tu vida.
Lamento que fuera el 18 de julio, pero el caso es que ya me dio a mí por darte el "premio". Y antes creo que Aris. Así que menuda colección. Le puedes mandar alguno a tus "amigos" del blog de Lama que añoran la censura. Hay gente pa tó
ResponderEliminarEs verdad, José, es que soy un despistao para esto de los premios, y olvido buenos premiadores, como tú o Aris...
ResponderEliminarLo del blogg de Lama me hace perder tiempo. En cuanto le tocas la vena institucional a cieta gente se disparan y yo me cabreo, cosa que no debo. Siempre se ha de ser atemperado, que dice un hermano mío, con más temple que yo...
Salud