27 de agosto de 2009

ARTE ARTEFACTO ARTILUGIO ARTIMAÑA ARTIFICIO ARTROSIS

Tocar el violín es muy fácil. Sólo se requiere haber nacido para ello, por supuesto, como para todo arte, y sólo es necesario hacerse con uno y rascar con el arco las cuerdas. Y saber presionar perfectamente, con esos dones, las mismas cuerdas con los dedos de la mano correspondiente, digitalizando con donosura. Cualquiera puede si ha nacido con esa disposición. Eso es cabal. Ya lo dice el castizo dicho popular: lo que natura no da, Salamanca no presta. Además como todos tenemos sentimientos pues es estupendo expresarlos con la música o los sonidos que se arrancarán, a buen seguro, del mismo, y que emitirán un rico repertorio de sensibilidad que tenemos en nuestro interior y en lo más hondo y profundo del alma del mismo espíritu y de los interiores, donde mana no ya petróleo puro, sino el manantial de toda creación y toda pureza de lo bueno en verdad. No hay la menor duda. Tocar el violín es muy fácil, lo mismo que la flauta; pero sobre todo si se ha nacido con dotes para ello; porque hay personas que nacen y son ya así de naturaleza: sensibles, puros, llenos de unos sentidos plenos para el arte, sobre todo si ellos lo dicen y los muestran con empeño y tozudez supremas... Sólo es cuestión de ponerse a ello, tener la valentía y la voluntad, el emprendimiento que se dice mejor y moderno.

¿La escultura? ¡¡Buuueno!!, ¡la escultura!, eso es todavía más fácil, ¿quién no ha manejado plastilina en el cole, o arcilla?, basta cogerlos o volver a ellos, para los inicios, luego hacerse con una buena mole de mármol, un martillo y los instrumentos diversos para el asunto que bien te asesoran en tiendas del ramo, escoplos, y dale que te pego cualquiera consigue hacer su estatua maravillosa, cualquiera que se ponga con ganas y , por supuesto, que esté dotado de la naturaleza y de nacencia, y no sea manco o ciego...

¿La pintura? Bueno, eso está chupao, mu fácil. Lo que más si me apuran... Sólo se exige la sensibilidad y la necesidad, porque esto de la necesidad es mu importante, desde luego, las que debe traer uno de casa, por nacimiento y voluntad y lo demás no es más que coser y cantar o contar.

Y así todas las demás artes y artesanías diversas. ¿Qué se presentan dudas, preguntas, desequilibrios, no se está contento con lo conseguido?, ¡no importa! Para eso está la sociedad polimili que ha regulado, a través de la acción de sus sabios políticos e instituciones mu democráticas –que la mayoría siempre lleva razón y tienen la verdad por lo cojones- y de su Mercado, y sus bancos, y sus financieras, y los suplementos de los diarios más importantes, y revistas culturales y artísticas, los mecanismos para que todos tengan acceso al arte y sean artistas, facilitando en consumo de materias y el perfecto acceso a ellas para que expresen sus sentimientos de nacimiento. Que eso debería estar expresado en la ley de leyes: que todos nacemos artistas mientras no se demuestre lo contrario. Y esto de lo contrario es por decir lo imposible... Y, así, desde las decenas y decenas de universidades populares, departamentos de cultura y artes, consejerías, talleres diversos llevados por sapientes y doctos prohombres de las artes, la cultura y las letras y números, que forman y conforman a toda la ingente cantidad de artistas en un plisplás, y sin los engorrosos tiempos de antaño, ni los estudios y experiencias y trabajos y desvelos y esfuerzos y técnicas que antes se usaban, por ejemplo en el franquismo, que eso eran martingalas y entorpecimientos para que nadie fuera artista, o muy pocos. Maquinación de los fachas para que nadie sea artista y tenga que reprimir su creatividad en el fondo de su ser contenida, y eternamente condenada.

De esta manera el artista, nacido como tal, se atempera y perfecciona y todo lo realiza como si fuese lo más natural, como lo más fácil del mundo. Y así toca, no sólo en violín, sino que esculpe estatuas en miles de materiales imaginables, pinta, escribe poesía, novela histórica y de las otras, y crea y recrea, no ya de la nada misma, como dios, sino no siendo nada, ni siquiera nadie...


He escrito escribir, sí. Es lo más fácil, y si es poesía, ¡pues está chupao! Sólo hay que tener sentimientos y las ideas muy claras y dejarse llevar, dejarse ir. Porque mira, todavía eso de tocar el violín, o cualquier instrumento, tiene su cosa, y a las veces poner mucho empeño y sentir como que no, y produce el chiporrotear de los sonidos que no son agradables, por muy creativos y modernos que sean, que hay que tener la mente abierta... Lo mismo pasa con la escultura o la pintura, que se ve enseguida que no es aquello muy así: el mármol se rompe por donde no se quiere, se da un martilazos en los dedos, o no sale aquella cara porque el mismo martillo aporraceadedos está duro, o el óleo es mu correoso y no diluye bien, y el fabricante del color no hace el que a mí me gusta, además el cuadro espanta... ¿Pero en poesía? ¡Qué va hombre! ¡Eso está tirao! Ahí si que sí el puro sentimiento de la buena gente y enrollá es lo que vale y sirve. Tú coges una frase que se te ocurra y que sientas, esto es muy importante, lo que sea... La escribes en un papel. Antes te compras una libreta gorda y grande. Y luego debajo escribes más..., son los versos. Uno debajo del otro conforme se te vaya ocurriendo y, sobre todo, sintiendo mucho. A lo mejor en la escuela viste algún poema impreso, pues recuerda bien como y lo mismo. Y así una línea debajo de la otra y otra... Se llaman versos. Y procura que sean ocurrentes y sencillos. A la gente no le gusta lo complejo, digo a la mayoría, eso es para una minoría cada vez más arrinconá. Vamos a la simplicidad completa. Y escribe como hablas, porque, ¡por supuesto!, hablas bien. Y los hace lo largos que te dé la gana, como si quieres hacer un poema de todo el cuaderno con sus cientocincuenta páginas... Aunque te aconsejo que sean cortitos de todo. De como mucho treinta líneas o versos. Y las líneas o versos no mu largos. Y cuando tengas unos cuantos pues como que eres poeta como cualquiera de la historia. Y si quieres sigues escribiendo. Cuando tengas un buen puñado pos ya tienes un libro. Busca un título que pegue y que suene bien. Pa eso te fijas mucho en la publicidad y to ese rollo, que lo han desarrollao mucho, e inspira muchísimo, ¡no veas! Después sigue escribiendo. Mira de enrollarte con una cosa sola, un asunto, un tema pa hacer un libro: las tías, el amor, la vida, los pájaros, las vivencias, las flores y to eso; o si quieres ser moderno, enróllate con lo mal que lo pasan los paraos, con las cabronás de los políticos, con las injusticias, y así...; pero sin liarte ni destacarte mucho, y en eso sé ocurrente, mu ocurrente.

También, y no lo dudes, puedes escribir novelas y cuentos. Comienza primero por los cuentos y móntate una peli tú solo. Aquí no escribas en tiras, una debajo de otra, sino to seguío..., to seguío..., y como si lo estuvieses contando a un colega en un bar, a lo llano; pero, ¡cuidado!, no le des mucho a la birra o al canuto pa que la cosa cuadre, que tiene que ser como verdad. No flipes en colores y no se te vaya la olla. Puedes enrollarte luego, cuando hayas escrito más de veinte cosas que te pasen, con la novela histórica, que mola un montón. Y vete preparando algo policíaco que se va poner de moda. y escribe como para mujeres que ellas leen todo eso con fruición y frenesí, y dales coba en todos sus asuntos, mucha coba fina y larga...

Pa eso de la novela histórica pos mu sencillo. Te vas a un kiosko y consigue algún tocho de esos de coleccionables de historia que los hay a barullo, y ponte a imaginar con él. También ayudan las revistas de los mismos quioscos, que van muy bien puestas, con artículos sencillos y sugerentes que invitan el rollo de imaginar dentro de ese orden. Y ponte a escribir to lo que se te ocurra. Imagina que eres un grumete en una nave de Colón, o una tía que es amante de un cardenal de Roma en el siglo XVI, cuando las tropas imperiales saquean la ciudad sacra, o el zapatero oficial de Napoleón o el sastre de Hitler... Y dale misterio, y propón, por ejemplo, que ese sastre de Hitler es miembro de una asociación secreta de sastres que se remonta a los tiempos de Cristo, y que su antepasado fue el que hizo las túnicas que vestía, y que ahora su vástago hace los uniformes al Fuhrer...
En fin, que quien no es escritor es porque no quiere, pues es la cosa más simple del mundo.

Y luego puedes hacerte una web en internet y escribir to los días sobre lo que te dé la gana y se te ocurra. Eso sí, dándote pistos e importancias, y parlando de tus muchas actividades literarias, idas y venidas, premios, honores, desvelos, actos, de los amigotes, que han de tener pedigrí e importancia, prestigio, que sino no vas a ningún sitio.

Bueno, ya te contaré también, de esta misma sencilla manera y clara, cómo buscarse la vida en el mundo de las letras. Porque uno no es escritor si sólo escribe bien, por mu bien que escribas y mucho. Cómo agenciarse un agente literario o dos, o un regimiento, como publicar y que vendas y seas famoso y te promocionen y también publiques a menudo en algún periódico de postín, a lo menos provincial o regional, salgas en la tele, se te vaya conociendo, algún premio promocional y de matute pa crear imagen, y todo eso que hace que seas el gran poeta y escritor que ya naciste, y que tú, simplemente te pusiste manos a la obra y la cumpliste, cumpliste tu destino. Por ejemplo un trabajo lindo es ser asesor de algún alcaldillo de ciudad histórica y con importancia, no muy grande..., claro que ese alcaldillo te abre caminos y el trato y tretas de su gentes, por lo que te sugiero que sea del pp o del p$oe como poco, pa soliviantar los ánimos de los seguidores y venderles tus publicaciones... Deja que la vida te lleve...

Pero eso, con detalles, en la próxima entrega del coleccionable.

22 de agosto de 2009

LIBROS ILUSTRADOS













El primer relato que leí de Marcel Schwob fue El Rey de la mascara de oro, y me quedé perplejo y entusiasmado. Era por los inicios de los ochenta. Y desde entonces decidí leerlo todo de ese autor, conocerlo bien. Me fascinaba y cuando me enamoro de alguien es hasta el tuétano y con una pasión desmedida, aunque temperada por la razón en su medida. Marcel Schwob forma parte de ese elenco de autores a los que uno vuelve, y que están ahí de guardia, en la misma estantería de la biblioteca personal. Junto a Italo Calvino, Borges, Monterroso, Cunqueiro, Arreola, Rulfo, Filisberto Hernández, Macedonio Fernández, Stanislaw Lem, los cronistas de Indias, especialmente mi paisano Cieza de León, las biblias diversas, Sade, Elías Canetti, los libros de caballerías, Valle-Inclán, Bergamín, Spinoza, Espinosa, Ángel Vázquez... Los visito a menudo y esta vez tocó a Schwob, y dos títulos publicados por Bruguera, en aquella colección de Libro Amigo sorprendente y barata. Los tengo también en francés, como es necesario; pero los traigo aquí en aquella edición por las ilustraciones. No las de la editorial sino por las que entonces me daba por hacer en los libros que leía. Vidas imaginarias y El Rey de la Máscara de Oro... En Vidas Imaginarias, el clásico de Schwob, hice una ilustración a lápiz para cada vida. No sé si esto lo hace mucha gente o siempre. Yo lo hacía entonces en casi todo lo que leía, con lo que mi bibloteca creo que gana puntos en el sentido de que algunas de esas ilustraciones valdrán algo, digo yo... Porque depende del que la vaya a liquidar al peso: si los libros están pintarrajeados no valen un bledo. Por ello he tenido a bien traer acá algunas de esas ilustraciones de lecturas encontradas... Me sigue fascinando la presentación tan acertada de Marcel Schwob que se hace en las contraportadas de las ediciones de Bruguera:

EL REY DE LA MÁSCARA DE ORO

Escritor singular y personaje excéntrico, Schowb pertenece a la época del donjuanismo intelectual que precedió y siguió el movimiento simbolista. Poseyó una amplísima erudición tanto literaria como en las disciplinas más dispares, a la vez que un gran talento crítico y un sugestivo dominio de la traducción. Sus cuentos, escritos bajo la influencia de Poe, son creaciones de gran originalidad temática y estilística. El elemento fantástico, esencial en su producción, se conjuga maravillosamente con otros más sensuales y filosóficos en sus análisis de casos de teratología, horas de alucinación y sueños de opio. En el deslumbrante relato de corte terrorífico El Rey de la Máscara de Oro, que da título a este volumen, la crueldad y el sadismo alcanzan las más altas cotas de estremecimiento y asombro. (contraportada)

A mí no me parece tan terrorífico y sí deslumbrante, y hay mucho más asombro que estremecimientos...

VIDAS IMAGINARIAS


Estas vidas, que Marcel Schwob dibuja con la precision de un órfebre y la exactitud de un erudito, son tan reales como un texto de historia aunque sólo hayan existido en la imaginación del autor. Situadas en un marco temporal que va desde la Antigua Grecia hasta el populoso Lodres del siglo XVIII, los relatos de Schwob dan vida a un nuevo género literario: la historia-ficción, la narración de aquello que pudo haber ocurrido. La verosimilitud de estos textos se funda en un serio trabajo histórico: Pero fundamentalmente, en una aguda fantasía que enriquece nuestra vision de la vida y la historia. Entre otros muchos, Borges ha transitado el fecundo camino que Schwob abrió con este libro de asombrosa originalidad.
(contraportada)
Bueno, pues ahí arriba traigo alguna ilustración hechas en su momento de lectura, sobre esos dos libros.
Olvidaba decir que, como entonces participaba mis lecturas con mis amigos, fue uno, Fernando Ruiz Millán, dibujante, pintor, ilustrador..., el que también la tomó por ilustrar estos libritos; de él son tres dibujos, que el inteligente lector dilucidará pronto por la diferencia...

21 de agosto de 2009

LA SALUD Y OTROS NEGOCIOS


Bueno, a estas alturas podemos considerar dos posturas, con sus correspondientes gradaciones, a la hora de abordar asuntos, visiones y soluciones de índolo personal, social, política, económica, medicinal y etc., en casi todos los aspectos de la vida y su discurrir. La una autoritaria y la otra antiautoritaria. Digo con sus gradaciones diversas para evitar un simplista maniqueísmo, que se lea bien.

No es casualidad que en plena crisis económica, que dicen, cuando en realidad la crisis y lo gris es del sistema de valores de todo tipo: intelectuales, morales, políticos, organizativos, las formas de estar en el mundo, naturales, ecológicos, ambientales, de valoraciones... Esto se veía venir por la larga mancha de especulación y la algarada de hacerse todos ricos del pelotazo, entre otras miasmas. No es casualidad, repito, que de pronto hayan aparecido las tremendas plagas de gripes diversas, de enfermedades terribles, de ciclones y de los miles de espantajos que la prensa, en todos sus medios y tecnologías de propaganda al servicio del poder y los autoritarios, airea para acojone del personal y que ande ocupado en protegerse y enquistado en sus miedos, en esos egoísmos encerrado de los miedos, y en consecuencia del odio al otro, y todo fundado en la ignorancia y manipulación conque eso es servido, las dudas más que metódicas y la grosería de los que informan, esos periodistas que se han convertido en los sicarios de la causa de los autoritarios para siempre... Es evidente que las gripes nuevas cumplen las funciones que las pestes tenía sobre la población medieval, en su sabio uso por el poder autoritario y las iglesias lo mismo.

Lo mismo que el sida, lo mismo que algunas enfermedades raras, las gripes diversas que amenazan a todos han sido creadas, de propio, por la gente autoritaria, por los detentadores y usuarios del sistema de organización actual. Para ellos es un valor supremo que la necesidad es negocio y genera negocio, así que nos crean necesidades, y la de la salud es la más total necesidad... Eso es innegable y no voy a perder tiempo y energias en mostrarlo o demostrarlo. Y es más, usan los sistemas de salud, desde la OMS hasta la consulta privada, para extender sus miedos, implantar sus negocios, invadir con sus ignorancias y sembrar sus odios. Que mientras estamos entretenidos en ello el Tinglado crecerá y se fortalecerá mucho más.

Y en estas a uno no le sorprende la maldad de los trajineros autoritarios que en el mundo son. Hace años que uso la homeopatía para atender mis asuntos de salud. Y no por por la catetada de esos que la presentan como medicina alternativa y llena y mezclada en todos esos tugurios de lo que llaman alternativo, llenos de pócimas, flores y otros cuentos... No, la homeopatía es anterior que la alopatía en la medicina. Creada en los llamados tiempos modernos, aunque planteada de antiguo, en el siglo XVIII, potenciada desde entonces, en una era de oro, durante todo el siglo XIX..., es una ciencia y es la medicina por antonomasia, basada en el principio de que lo similar cura a lo similar y en una atención completa al cuerpo humano, mejor, al ser humano en todas sus dimensiones, y no como un mero artilugio corporal y cosificador, cosificante y cosificado... El enfoque de la homeopatía es global a la persona y su salud. La introdijo en España un médico extremeño, amigo de Godoy, y que fue el médico de toda la familia real española... La homeopatía pasó diversas vicisitudes hasta que en los primeros treinta años del pasado siglo penetró en capas sociales, significando la salud para mucha gente, no ya por sus terapias, sino por la propia filosofía que comporta, de orden no autoritario y lo que llaman los alópatas preventivo. Así grandes hospitales fueron creados en ciudades españolas, potenciados por la medicina homeopática: san Pablo en Barcelona, en Sevilla..., y la medicina homeopática fue a la que podían acceder masas de obreros de forma barata y similar a la seguridad social en esos centros... Hasta la que llamo guerra social abierta de 1936-39, en la que el bando ganador prohibió el uso y práctica homeopática por su significación republicana, y Franco la quedó totalmente prohibida, y eso hasta hace poco... Todo lo demás no son sino mentiras ignorancias y miedos. Porque me río yo de la presuta gente que dice, presumiblemente, conocer la quintaesencia de intelectuales, poetas, escritores republicanos sin conocer a homeopatía o el naturismo, por ejemplo, cuanto menos el nudismo... ¡Qué no son novelerías de la linda progresía del día, sino cosa antigua de la gente antiautoritaria que quiere vivir libre y hacerse y hacer el bien! ¡¡Esa es la memoria histórica que debiera promocionarse y no la patraña polimili a favor de la votambre psoera!!

La concepción y la práctica de la medicina, tradicionalmente, como un negocio en el que se pone en peligro la vida y la salud, y el dominio de la misma por los poderes autoritarios, y/o viceversa. No olvidar el protagonismo absoluto de la medicina y los médicos en el surgimiento y heroicidades del Tercer Reich, por ejemplo... La permisión por los poderes autoritarios, y no sólo la permisión sino la obligación de que la medicina sea un lucrativo negocio, en vez de estar toda la ciencia médica al servicio social gratuito, porque es vital para todos, y el principio capitalista y egoísta de derechos y patentes es intolerable. Eso de que una medicina, un utensilio o cualquiera otra cosa no sea de uso gratuito y universal por los derechos del “inventor” es la canallada perfecta de que la medicina alopática no sirve a los enfermos, no cura y que es un inmemso negocio en manos de gente sin escrúpulos con la vida humana y muchos para sus bolsillos. Sobre todo los grandes laboratorios, inmensamente ricos y poderosos como para comprar gobiernos, instituciones internacionales y lo que fuera para servir su intereses, que no son ni la salud de los hombres y menos la salud sin riesgos, por que tendríamos que hablar de los efectos secundarios de sus venenos o medicinas, del uso indebido potenciado por sus agentes y médicos; por ejemplo en las vacunas o antibióticos, que fueron el gran negocio o pelotazo especulativo de casi todos esos laboratorios en casi todo el siglo XX, con mucho muertos sobre la mesa de cura, ¿ei?...

A mí la homeopatía me ha curado males que la alopatía no conseguía ni se aproximaba. Y para muestra un botón. Pasa que el uso de la misma requiere otra actitud diferente, llena de paciencia, tesón, inteligencia, y otras virtudes a que no son dados mis semejantes, que piensan, de forma agresiva, que son como un motor de explosion de uno de sus coches o artilugios mecánicos y quieren soluciones ya y de usar y tirar, y el cuerpo humano, prefiero decir el ser humano completo, es mucho más que eso, es una siquis, son unos sentimientos, pasiones, puntos de vista y sobre todo que cada uno somos irrepetible y único, no somos clones igualitos sino maravillosamente diferentes (no clones, sino diferentes) y por lo tanto cada terapia es distinta de uno a otro, por el mismo y aparente padecimiento, y no siempre en la misma condición, edad, tiempo, clima... No es la tontería de la llamada medicina personalizada que dicen los alópatas, no. Todo eso lo considera la homeopatía, mientras que para la alopatía todos somos iguales, la misma cosa y por lo tanto la misma terapia, ¡hala!, como cosas... Y eso no es lo malo, sino que mata...

Por eso continuamente los que detentan los poderes, o sea los autoritarios, acometen ataques contra quienes en verdad aman la salud sin efectos secundarios y contra los que no queremos ser invadidos por la industria farmacoquímica agresiva, que cada día tiene más poder autoritario y cada día impone más sus criterios, no ya en el campo de la medicina sino en el orden económico y político..., y que lo que pretende es apoderase de los cuerpos desde dentro, para matar almas y eliminar espíritus...

Así que esto que hacen, utilizando la OMS es patético y peligroso, denigrante y falso de toda razón... ¿Cómo puede una comisión de médicos alópatas agresivos, que no tienen ni idea de la homeopatía, es más, que la ven como un enemigo competidor en lo que entienden por su Mercado y Negocio únicos, decidir, o usar ese organismo para condenar unas prácticas de salud fuera de duda y que tanto beneficio hacen? Salvando las distancias sería lo mismo que si los cantantes de rock deciden sobre el flamenco, o si los yesistas tienen poder sobre los pintores al óleo... Cosa chusca.

Desde luego la crisis debe ser gorda al tenor de la maldad de los que trincan y que quieren seguir trincando a costa de la salud y de la vida, los autoritarios cerriles y constantes, los eternos saldadores y elevadores de valores eternos para sus bolsillos en nombre de la ciencia sin conciencia, utilizando todo el poderío para implantar su inmenso negocio por encima de la vida, y lo que es peor, en nombre de la ciencia, la verdad, la salud..., los creadores y alteradores de virus en laboratorios para que infectando lucrarse, que la vida los importa un bledo. Y que me denuncien ante su poder y su autoridad, su Autoridad.

17 de agosto de 2009

ESPECULE AL CANTO O CANTO AL ESPECULE



quieren hacer Mercado la poesía
como hicieron del aire que respiro
se trata de ampliar el horizonte
dicen los mercachifles titulares
se trata del consumo van e insisten
toma y daca feroz del espectáculo
quieren hacer Producto la poesía
como un balón rodando en el estadio
una traca festorria de la farsa
una fiesta de moda un acogote
como un valor en Bolsa y una puta
del porno castrador y del descoque
como hicieron del agua y de su ruina
de la tierra asolada y de sus bosques
y del mar muerto todo que se extiende
y lo están consiguiendo porque todo
se financia del vicio y del negocio
y sin ocio no hay vida hay deporte
morralla de la fiesta truque todo
no hay sabor ni el aroma necesario
para que surtan flores tan hermosas
como palabras libres de la flor
los tiempos las tendencias la marchitan
labor del intelecto se desprecia
se busca lo banal la zapateta
el gol y lo circense con bazofias
de los más y lo más más más más más
como cagan y comen

con lo íntimo especulan con ansia
asolado lo externo y destruido
del sentimiento todo y un engaño
se cierne ave rapaz sobre esa gente
público espectador al consumismo
y todo lo devora el espectáculo
tan externa y atroz su noche y nada
pasajera hamburguesa al detritus
atracada de fans y de truhanes
del espectro del cine y de sus miasmas

todo menos ser valiente a solas
fuera del chusmerío y del consumo
todo menos no ser esclavo más
de la ignorancia el miedo el odio todo
todo para alienar porque el Tinglado
muda para ganar tiempo la Banca
y el Banco te hipoteca ya tu alma
prendida de poetas como ruinas
ruinas sus ruidos de la fama
roídos de la mugre todo valga
para vender venderse por el euro
es el mejor poema si para ello
del camino rematan la faena
todito lo domina el repertorio
tropa y trama del trato y de la cuenta
corriente como corren a trincar
para consumo vano cual gusanos
tragando tierra a solas y que la expulsa
por siglos de las siglas y eso es todo
los soplagaitas son los mercenarios
del patio monipodio y la odisea
del trisque de penélope la bella
valla publicitaria en sus deseos
llegando homero/ulises a su casa
arrasando con todos mentecatos
ella no es la valla y especule
se acabó tanto memo y despilfarro
con tanta farra fija fofa falsa
volvamos al camino de la rosa
la lectura solitaria o el intento
de aullar los versos solos en la noche
en manadas de lobos en derribo
volvamos el aullido de la cosa
del fogonazo fiel que nos alumbra
a solas solitarios y asolados
elimine las muertes de costado
y de frente las venza y las lamine
como un dios soberano de las flores

12 de agosto de 2009

EXTREMAÑO


Soy escritor en tanto dedico mi tiempo y energías a escribir. Esto es: usar lenguaje como instrumento, material creativo, aparte de herramienta de comunicación y pensamiento.
Vivo en Extremadura. Tres formas de de vivir allá: siendo cacique o con los que mandan. Los obedientes a los caciques –esa mayoría silenciosa y silenciada- víctimas de sus ignorancias, miedos, odios. Y, tercero, extremeños que ni somos caciques (progresistas o no), ni obedientes electores de mandamases.
De los que no entran en los bandos de la hemiplejía mental (jívara y pobre) a que se quiere reducir la vida (pública y privada) de lo que llaman España (el bipartidismo: igual can con vario collar y callar). Extremeño de la mayoría exilada, emigrada, que no halla en su tierra sol, agua, pan, ni aire...
Para ser hoy escritor en Extremadura hay que tener permiso de la Junta, y de su genial Consejería de Cultura, ese espectáculo del Régimen con los aprendices advenedizos e interesados que cortejan. Especial de una Asociación de Escritores Extremeños, que dirige cotarro y marca quien es cada cual. Con pingues dineros para saraos, darse premios y becas, adjudicarse poltronas y tribunas en la Junta, diputaciones, ayuntamientos, etc. Claro que hay que haber comulgado con las ruedas de molino del partido y con la patente de sindicato hermano, o asociación que ampare.
Sin eso, usted no es nada ni nadie, debido a la falta de expresión moderna ejercida: los dos diarios impresos están sojuzgados y ocupados por plumíferos afines al cacicato. Lo mismo emisoras de radio, etc.
Mientras tanto sigo escribiendo. Una pequeña e independiente editorial da cauce, una revista modélica codirijo: Torre Túrdula, y una página web que sale en breve...
Seguiré solicitando becas a la creación literaria convocadas por la Junta, que nunca me darán por motivos de represalia política y no por falta de valor de los proyectos presentados...
Hace como cuatro años El Pollo Urbano ofreció sus alas para exponer opinión, para informar desde esa Crónica Extrema. Pienso seguir. Extremadura, lugar de la única patria: la humanidad. Por ello denunciar sus males, carencias, poner el dedo en llagas seculares es inicio de terapia. Lo otro, que los más hacen, son paños calientes que darán gangrenas.
Por todo, por mi relación con Aragón, y con Zaragoza, especial, me llamo extremaño, forma aprendida de paisano emigrado a Teruel, que aún no existía. Como yo, salió extremeño y volvió extremaño.





NOTA. Reproduzco texto que se publicó en el disco-libro que El Pollo Urbano sacó con motivo de aniversario. Para leer no hay más pinchar con el puntero de ratón y se abre la ilustración a pantalla completa; pero he transcrito el texto con una variante, más que corrección de errata. Donde dice que no halla en su tierra sol, agua, pan, ni aire..., en el texto publicado está haya con y griega... Es intencionado, referido a que los caciques y sus serviciales quieren eso para mí... Otro día hablaremos de las jotas guarras que trae el disco...

9 de agosto de 2009

PRIMERA MI MORENA


En la revista Torre Túrdula recopilé unos treinta y siete juegos populares, infantiles, juveniles y de toda edad. Traigo éste de piola, como se le llama, en esto de ir publicando en este nuevo medio todos los juegos allí dados a conocer impresos...

JUEGOS POPULARES EN LLERENA

PRIMERA MI MORENA

El destino de las culturas se lee en sus juegos.
PIERRE CAILLOIS

Trataremos de recopilar, en sucesivos números, los juegos populares de Llerena, sobre todo de rescatar aquellos que se están perdiendo, para conocimiento de las nuevas generaciones. Siendo eso lo importante, puede producir no poca satisfacción al lector, que recordará muchos de los juegos de su niñez y juventud, y puede ayudar a los educadores y padres, que encontrarán un instrumento útil en la tarea de transmitir los principios básicos de lo más nuestro, la cultura autóctona de una sociedad, con su relativismo necesario, que también ayuda a formar personas enraizadas en una cultura concreta y determinada. Una cultura abandonada, por fortuna, por las instituciones políticas, dadas a las efemérides y eventos de relumbrón que nada tienen que ver con el pueblo. Forma parte de un amplio trabajo sobre la cultura primigenia de Llerena, en el sentido antropológico: lengua, literatura oral, costumbres, etc. Iniciado hace años y con los más rigurosos métodos científicos, filológicos, etnológicos que se requieren. Nos interesa discernir la mentalidad más que las cosas. En otro lugar se harán las consideraciones especiales sobre esto de los juegos de Llerena, sus simbolismos, etc. De momento recogeremos los más interesantes y propios. Remitimos a la publicación básica Juegos Infantiles de Extremadura, de Sergio Hernández de Soto, Editora Regional de Extremadura, serie Rescate, nº 3. Cádiz, 1988. Donde viene completa bibliografía.
Referente al juego de ahora no he encontrado ninguna referencia, aunque sí variantes, muy distintas, del mismo, hoy casi desaparecido de los usos de nuestros muchachos. Lo conocemos como Primera mi morena, también como jugar a piola. Pero, en Llerena, jugar a piola es más amplio. El que tratamos aquí tiene su rito o relación diferenciada, aunque sería uno de los juegos de piola.

Reunidos los chavales para jugar, echan los pies para ver cual se pone de burro. Al que le toca se sitúa con el cuerpo inclinado hacia delante, formando una especie de arco, con las manos o brazos apoyados en las rodillas. Los demás saltan por encima de él de un lado para otro, apoyando, al hacerlo, las manos en la espalda del burro, que así se llamará. Pero sin tocarle con las piernas, pues entonces pierde, o al no cumplir con lo exigido por el rito, y tiene que cambiar el puesto y ponerse de burro. Al saltar, según el rito, se dan espoliques, que consisten en dar con el talón del pie derecho en las ceñidas nalgas del burro, palmadas en la espalda del burro, o culadas, o sea, que al saltar da con las posaderas en la espalda del burro, ligeramente, y, en general, todo lo que la madre indique. La madre es el primero que salta y marca todo el rito o lo que se ha de hacer. Casi todos los juegos populares auténticos tienen ese rasgo matriarcal inequívoco, prueba de que alguna vez las mujeres tuvieron algo más que ser uso de los machos. Al saltar primero, la madre, dice:
-Primera mi morena
...todos tienen que repetir lo mismo que dice y hace la madre. Igualmente en todos los saltos, hasta concluir todo el juego, que es así:
-Segunda san Fernando
-Tercera mi jaquita con tachuela (espolique flojo)
-La cuarta culá que te parta (se deja caer, de culo, sobre la espalda del burro, es la culada)
-La quinta que te pique (espolique fuerte)
-La sexta Juan Patesta (da palmadas y salta)
-Séptima Septimoro, en el culo te planto un gran tesoro (al saltar da una palmada en el trasero del burro)
-A la octava recibe mi entrada, con azote, espolique y culada (da con las manos en la espalda del burro, salta y se deja caer de culo tal como en la cuarta)
-A la novena un gran espolique que te duela (espolique)
-A las diez pollito inglés (a pie cojito va hacia el burro y salta sobre un sólo pie)
-A las once llama el conde
-A las doce le responde
-A las trece las almireces (se va hacia el burro imitando majar en un almirez y salta)
-A las catorce da mi borriquito tres coces: Juan, Pedro y Andrés (da tres saltos, al ir nombrando los nombres, avanzando, y salta. Otra variante era dar tres espoliques, haciendo equilibrio sobre la espalda del burro)
-A las quince las perdices (y coloca una prenda sobre la espalda del burro)
-A las dieciséis pare la hija del rey una espuerta de ratones, tos pelones, tos pelones, menos éste (salta y arrea un espolique fuerte. Cada uno tiene que recoger, al saltar la prenda dejada en la espalda del burro el salto antes. Al que se le cae tiene que hacer de burro)
-A las diecisiete las mantiene
-A las dieciocho en la espalda te planto un gran bizcocho (da con las dos manos sobre la espalda del burro, fuerte)
-A las diecinueve las patente
-A las veinte patente, patente, patentón (esto último lo dice saltando y dando un fuerte espolique al burro)
-A las veintiuna con la una (espolique)
-A las veintidós con las dos (dos espoliques con el mismo pie, manteniéndose sobre los brazos encima del burro)
-A las veintitrés espolique al revés (espolique con el pie izquierdo)
-A las veinticuatro te hinco la planta de mi zapato (se da un espolique con la planta del pie, no con el talón)
-A las veinticinco el tacón te hinco (espolique con el tacón)
-A las veintiséis la puñalada del rey (dando un puñetazo, como puñalada, sobre la espalda del burro)
-A las veintisiete coge la burra y vete (variante: me despido de toas mis gentes)

Al saltar el último, el burro ha de contar hasta cien con los ojos cerrados. Los demás se esconden. Al que encuentre primero hace de burro y se reinicia el juego. Los jugadores han de hacer y decir lo que la madre diga y haga cuando van saltando. Existían algunas variantes que no han podido ser rescatadas de la memoria de los informantes.

Es todo, amigos. ¡A pasarlo bien!

8 de agosto de 2009

LOS ALUMBRADOS O LA OPOSICIÓN PASIVA AL PODER






El hombre comunica por lo tanto
su esencia espiritual (en la medida
que es comunicable) nombrando
todas las otras cosas.
Sobre el programa de la filosofía futura
Walter Benjamin

En aquel número fundacional de la Torre Túrdula publiqué este ensayo sobre un fenómeno religioso, espiritual, político y que yo incluso quise que fuera poético o estético, pensando en aquello que dijo Lenin de que la estética será la ética del futuro, ocurrido en el siglo XVI. Fenómeno espiritual, en definitiva, que no era más que la enésima manifestación de cierta inquietud en el hombre, su relación con el Poder y los que Mandan, relación de lucha y sobrevivencia si se quiere, dignidad y libertad, ya que el que Manda ni es libre ni deja, es como el perro del hortelano, que ni mea ni deja mear, que dice el refrán popular y certero. He dedicado muchas horas de mi vida en leer, pensar, escribir, dialogar y debatir sobre este fenómeno de los alumbrados del siglo XVI. Ha sido y es una de las pasiones que vertebran mi pensamiento y vida, si es que hay algunas, pese al ninguneo de los sabios académicos de las argamasillas pertinentes… Incluso alienta esta ocupación, de alguna manera formal, mi poemario más querido, el Quaderno de dexados, como forma y contenido de cierta manera de identificar este movimiento del espíritu y el de la poesía que quiero hacer, una suerte de búsqueda personal de un propio camino, más allá de lo que ordenan los humanos hechos instituciones, incluso contra ellos y ellas, y apuntando la libertad como camino y meta…
Ya puse, en ilustraciones que se pueden abrir para leer, con sólo pulsar el puntero del ratón, a pantalla completa, en una entrada anterior que inaugura este mes de agosto. No encontraba el archivo donde guardé los textos, y hace dos días lo hice, por chiripa y si revisión mayor que la correción de dos erratas, lo pongo acá de esta forma…



LOS ALUMBRADOS O LA OPOSICIÓN PASIVA AL PODER
Agustín Romero Barroso
Torre Túrdula, nº 0

PRELUDIO ACTUAL
Hace años que estudio, pienso, leo y trato todo lo referente a los alumbrados, dexados o iluminados del siglo XVI, o posteriores, que tuvieron cierta relevancia, como movimiento rebelde, más que revolucionario, o así, en estas tierras. Pero para mí el pasado, aquel escamoteo desarrollado, en su punto álgido, en la Llerena de la década 1570-80, no existe como sepulcro, sino como fuente de enseñanzas. Era época crítica, de crisis económica, política y social única en la historia real del Imperio donde la gente se moría de hambres diversas, donde el despotismo era total, donde la Inquisición apretó tuercas cerebrales... No hay episodio muerto ni olvido merecido cuando la indagación revela al presente lo que la ignorancia quiere cancelar con una visión simplista y anecdotaria, a lo Menéndez Pelayo. Hurgué allí donde la verdad de los alumbrados esperaba ser rescatada. Y vi , como en otros tiempos, llamados históricos, que eran gentes que luchaba por la libertad, con sus miserias y aciertos, con sus errores y horrores; pero con un indudable ansia que, de tan humano, sorprende si lo enfrentamos a los terribles poderes establecidos entonces, que difieren poco de los actuales, tan inhumanos también.
Producto de aquello, entre otros, fue este ensayo breve, publicado en la Revista de Fiestas-1981, del ayuntamiento de Llerena. Fruto del interés por los dexados fue, también, mi poemario Quaderno de dexados (1986), de amplio eco, no ya investigador sino creativo y poético, dentro y fuera de España. Llegó a tener dos ediciones en menos de seis meses, dentro. No en vano uno de los intelectuales más honestos y críticos, amén de universales, lo elogió considerablemente, Juan Goytisolo, y lamentó que no hubiera tenido, en inicios, una edición más digna. Poco después él publicaría Las virtudes del pájaro solitario, novela que trata de crear la atmósfera alumbradista de san Juan de la Cruz...
Mi interés siguió. He consultado tesinas y tesis doctorales inéditas sobre el tema. Antes los nuevos y viejos intentos y mañas mentirosas y cicateras de volver a ver el fenómeno alumbradista desde perpectivas de los poderes que lo condenaron y eliminaron, machacándolo, reproduzco aquel ensayo de 1981, remozado ligeramente. Y que tuvo su eco fuera de los bardales de Llerena. Quiere ser esto réplica al panfleto universitario editado recientemente, con el tendencioso título La herejía de los alumbrados, de un tal José Mª García Gutiérrez, de algún escrito reciente el la Revista de Fiestas, de 1999, del amigo Maldonado, bienintencionado; pero parcial, inconcreto, falto de bases teológicas, filosóficas, de lecturas, necesarias para abordar un mínimo estudio digno, etc.
Sigo pensando que los que mejor entendieron a los llamados herejes, por la ortodoxia, entre ellos a los alumbrados, fueron los poetas y creadores literarios. Existe una estupenda y clarificadora obra teatral de Jesús Alviz Arroyo, Un sólo son en la danza (1982), accesit al premio Calderón de la Barca 1982, y no estrenada aún por no sé qué misterios, cuando su interés es enorme, que ha ido creciendo con el tiempo, para comprender el pasado como vida, fuente de enseñanzas, que decía al inicio. Y no como saber intranscendente y descriptivo que apoya lo establecido como verdad. Al igual que una novela como La fase del rubí, de la doctora y escritora Pilar Pedraza, nos da un conocimiento de la Inquisición más profundo que mil congresos y dos mil tratados sobre el asunto. Sobre todo si los hacen aficionadillos de endeble formación. O será, como dice el último Nobel, Günter Grass, que la literatura ha de rellenar los vacíos históricos, cuando no histéricos.
Finalmente pienso que entrar en el estudio y comprensión de los alumbrados requiere ciencia y paciencia; pero también conocimientos profundos de mística y de teología, antropología, sicología, etc. No es una investigación baladí y se ha de entrar en ella tan libre y desnudo de prejuicios y resabios históricomorales como se pueda. El mero hecho de motejarlo de herejía o de otro nombre u adjetivo impuesto, valorativo, demuestra la poca honestidad intelectual o la posición insensata, insuperada, de rendición al poder de la ortodoxia que así lo llama. Ir más allá de esa posición menendezpelayista es el reto y el coraje del auténtico investigador.

INTRODUCCIÓN
Es normal que cada llerenense medianamente culto haya oído hablar de los alumbrados. Quizá haya leído algo sobre ellos. Por regla general sabrá los tópicos con que se ve rodeado, por la inmisericorde ortodoxia católica, el espinoso tema. Prefiero partir con la mente limpia de prejuicios. Mi trabajo en ningún momento pretende ser rigurosamente histórico, con los rancios métodos históricos al uso.
Será un adentramiento, un buceo en la ideología, en el pensamiento alumbradista, que, por no ser dogmático, carece de un corpus perfectamente definible. Más que contar los hechos preferiré husmear en los dichos y su digestión por parte de algunos estudiosos y por mí mismo. Es algo que pocos han hecho. Me ceñiré sobre todo al llamado grupo de Llerena. Por lo que nos cuentan que declararon y por los hechos que decían que hacían trataré de elucubrar su filosofía, someramente, claro; pues el trabajo no da para más. Todo ello mediatizado por sus perseguidores y verdugos. No se conoce ninguna exposición libre del pensamiento alumbradista; pues aquellos tiempos no eran para libertades, como casi ningunos. Algún estudioso ha estimado que la Guía Espiritual (1675), de Miguel de Molinos, podría serlo, claro que un siglo alejada de los alumbrados extremeños. Es el primer escollo con el que topamos. Lo que sabemos de los alumbrados lo sabemos por aquellos que los condenaron, y esta información puede ser medianamente fiable, leyéndola al sesgo, claro. Pero lo curioso del caso es que aún hoy en día los continuadores, más o menos remozados o modernizados con barnices diversos, de aquellos que anatematizaron y atizaron al movimiento alumbradista, pretenden tener el monopolio de su explicación.
Aventuraré aquí un vislumbre más abierto y en clara simpatía por los alumbrados que, por supuesto, será resumen imperfecto, provisional y claramente perfeccionable.

Antes de todo me gustaría precisar que el fracaso del movimiento comunero contra el Imperio de Carlos V de Alemania y la Iglesia Católica, tiene que ver muy directamente con el movimiento alumbradista. Son lo mismo, sólo que, este último enquistado. No es casualidad que los primeros focos alumbradistas se diesen en zonas netamente comuneras: Toledo, Guadalajara, etc, como bien observa Antonio Márquez (1980. Ver nota 1).
Considero el movimiento alumbrado como revolucionario al que el poder, en una de sus ramas, la religiosa, acalló de forma cruenta. No ya por las muertes, que fueron pocas, que se sepa, sino por la intransigencia doctrinal impuesta a horca y fuego purificadores. Pues es peor controlar los comportamientos de los vivos, no dejar a cada cual ser él mismo, que matar a una persona. Es como muerte civil, que diría don Miguel de Cervantes. A veces malvivir es peor que morir. Pues, al fin, los muertos, muertos son. Se me arguirá que juzgo los hechos históricos desde una perpectiva actual y apasionada. Diré que mis juicios coinciden, paradójicamente, en defensa de los alumbrados, con hombres y mujeres contemporáneos a ellos. Y mencionaré sólo a san Juan de la Cruz, santa Teresa... Por lo tanto también sitúo mi visión y mis juicios en su tiempo, y en todos. Por otra parte podría seleccionar pasajes de prebostes actuales, de ciertos estudiosos del asunto, que en nada diferirían de las condenas de los inquisidores de entonces.
Está claro que lo que pretendo no es juzgar desde una moral, determinada y esclerotizada, el hecho. Sino desde el punto de vista de la libertad. No son apreciaciones morales con la moral al uso en esta pacata España. Es un intento de entender a aquellos hombres y mujeres agobiados, en su vida cotidiana y transcendente, por el poder, cosa, por otro lado, siempre mala costumbre de los poderosos, tan faltos de respetos por los otros, que para ellos son sólo votos a favor o en contra, como mucho, y no personas que sienten y padecen.
Los grandes libros que tratan sobre nuestra espiritualidad heterodoxa dedican pocas páginas a asuntos doctrinales y demasiadas al sexto mandamiento, escandalizándose de ciertos excesos lúbricos y sicalípticos –palabras que suelen utilizar y por ellas se les conocen- que, o bien son producto de la rumorología de la época, o bien confesiones obtenidas por la Inquisición al cabo de refinadas torturas físicas o morales, y de mucho insistir sobre el asunto manejando delaciones de gentes que imaginaban más de lo que sus ojos podían ver. Generalmente se interpretan las herejías como enmascaramiento de impulsos sexuales –freudismo avant la lèttre- y a los herejes como obsesos reprimidos. Lo realmente insólito es que en pleno siglo XX, después del espectacular desarrollo de las ciencias sociales, especialmente de la sociología y de otros instrumentos necesarios de las disciplinas históricas, se aceptan como dogmas de fe las proposiciones condenatorias de la Inquisición, sin albergar la menor duda acerca de su veracidad, confundiendo lo real con lo legal, la escritura del Santo Oficio con la vida misma, la rumorología con la sociología y los deseos de los historiadores ortodoxos con la mismísima Historia de España.
Eso explica que se zanjen, de un inculto plumazo, a los alumbrados, aduciendo escándalos sexuales como irrefutables pruebas de heterodoxia, sin más base que los textos de la Inquisición, los memoriales de fray Alonso de la Fuente, los libros de Vicente de la Fuente y de Menéndez Pelayo, las biografías al estilo del padre Dudon y de otros conocidos historiadores de nuestra moralidad, que no es otro el asunto. Grandes libros –subvencionados como todo libro patrañero- con muchas páginas relatando los excesos lúbricos de los herejes, cuando no su maldad congénita, y muy pocas dedicadas al pensamiento de los lujuriosos. No es de extrañar que las cuestiones filosóficas y doctrinales, excuso decir las ideológicas, estén sistemáticamente orilladas por causa de una pusilanimidad generalizada que hoy solamente puede producir carcajadas o sonrisas; pero no la escritura de la historia. Acaso, reitero, de la histeria.

PRESENTACIÓN DEL PENSAMIENTO ALUMBRADISTA Y CONEXIONES
Todo cuanto sabemos de los alumbrados lo conocemos a través de sus enemigos, dice Antonio Márquez en su volumen dedicado a los alumbrados (1). Vaya esto por delante siempre que se trate de presentar, incompletamente, la ideología alumbradista.
Dado lo somero de este trabajo, que algún día piensa ser una investigación completa y rigurosa, no se profundiza en algunas afirmaciones que dejo como cuestión a abordar el propio lector, con la bibliografía, etc. Este escrito pretende sólo levantar la perdiz.
Digamos, en inicio, que el intento de los alumbrados es la diosificación del hombre en contra de la humanización de Dios. (Evidentemente nos referimos a la idea de Dios que entonces se dispensaba). El motivo central del iluminismo no es Dios, sino el hombre. Un hombre aspirado a ser Dios, un enamorado de Dios, es decir, de la Utopía. Por los legajos inquisitoriales se recoge que los alumbrados decían: Alcanza el éxtasis y nada te estará vedado. El estado de éxtasis es el grado supremo alcanzado por los místicos en el que se unen, por hablar de alguna manera, a Dios, a la divinidad, al Uno transcendente. Los alumbrados parece que dan a entender que unirse a Dios mediante el éxtasis es como ser Dios, hacerse Dios. Dios, como tal no puede pecar, no cabe en la divinidad la noción pecado, de índole antropomorfa, y, por lo tanto, todo está permitido. Son consecuentes con este principio, llevado a todos sus extremos y, por lo tanto, nada condenable por su coherencia. Claro que era un enorme peligro para los mandamases, de aquel entonces y de ahora. Es nada menos que la propuesta de la libertad plena, de la acracia total, mucho antes que Bakunin.
Partiendo de este principio, el de que los alumbrados se creen Dios, todo su comportamiento posterior es entendible. Y líbrome de condenar esa creencia, como de cualquier otra. Son comprensibles sus presuntos comportamientos libertinos y procaces en materia sexual. Se entiende mejor su falta de respeto a las riquezas, apoderándose de lo que necesitan, sin más, o sea: no reconociendo la propiedad privada de los medios de abuso, según recoge Vicente de la Fuente. Puede intentar entonces entenderse su repudio de la obediencia a ninguna jerarquía, sea eclesiástica o seglar, aunque en la época los deslindes entre lo religioso y lo civil no eran nada claros, y ese cuento o falacia de que la Inquisición relegaba al poder civil el cumplimiento de condenas, que era el que las ejecutaba, no vale y es burda mentira, una milonga. Bien está demostrado el papel que, por ejemplo, jugó la Inquisición en la Corona de Aragón-Cataluña y Navarra (que entonces contenía a Euskadi) y Sicilia, como elemento totalizador y martillo de separatistas, como instrumento político al servicio del centralismo del Imperio. Véase La otra Inquisición (La Inquisición española en la Corona de Aragón, Navarra, el País Vasco y Sicilia) (1992), de William Monter. Era un compacto entramado del poder, suprema expresión del cesaropapismo. Como hoy los Estados, la Banca y las Multinacionales, la Mafia... No se sabe donde empieza uno y termina el otro. Incluso el emperador Carlos enmendaba la plana al Papa con el famoso saqueo de Roma por las tropas imperiales... Si basándose en esa suprema expresión de libertad los alumbrados podían, aunque no sé si procede decirlo, sobrepasarse, no era condenable ni lo es en manera alguna. La libertad tiene sólo su propio límite: la del otro. También en la Iglesia católica ortodoxa en virtud de un dogma se sobrepasan, y todavía no se tienen noticias de que ningún alumbrado condenase a nadie, y menos que lo procesara y castigara por ello.
En líneas generales se puede afirmar que los alumbrados son rebeldes contra la norma que un sistema tiene. Un sistema fuertemente intransigente, totalizador y de imposición de un pensamiento único, unas costumbres únicas y unas personas únicas, condenadas a ser clones iguales unos a otros. Tal vez por ello Cervantes y otras personas inteligentes y buenas de la época predicaran la transigencia, la tolerancia, la libertad. Un sistema que no podía permitir los distinto, lo marginal a él. Porque siempre es el poder quien marca los rasgos de marginalidad, claro. Todo debía estar cortado por el mismo patrón, el de la ortodoxia católica del momento. Y se tenían los mecanismos de defensa que se aplicaron con todo el rigor. Con tal que se acabó con el mal de raíz. Claro que ese mal era juzgado como tal desde las perpectivas interesadas del sistema imperial. Es algo que siempre callan los eruditos al uso y abuso. Y esto no es juzgar la historia, repito, con perpectiva actual, siempre que en aquella época había personas que también pensaban esto mismo en lo tocante a transigencia y libertad. Y lo padecían. Ejemplos cantan: los propios alumbrados, los hermanos Valdés y sus seguidores, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Cervantes, y un sinnúmero de don nadies, para entonces. Así que puedo decir que juzgo desde la perpectiva de entonces. No desde la imperante, sino desde la marginal. ¿Por qué la historia ha de estar hecha desde la perpectiva del poder, pregunto? ¿Por qué, aún hoy día se ha de condenar a aquellos que tenían una creencia y eran consecuentes con ella, como, en otro orden de cosas, se hace también hoy? Se puede no estar de acuerdo con el pensamiento; pero jamás condenarlo, perseguirlo, vituperarlo, mentirlo.
Nota a destacar: los alumbrados son un movimiento minoritario, no por ello repudiable, que se enfrenta a los poderes y moral imperantes, establecidos, practicando la libertad, que es una forma de reivindicarla, la única posible y real. Una cosa que hoy nos parecería normal, también a ellos y a otros contemporáneos suyos les parecía natural, justo y necesario, como hoy. No hay que olvidar que al primer foco alumbradista, en Guadalajara y Toledo, le va paralelo la lucha por las libertades de Castilla por parte de los comuneros, que se enfrentan al poder imperial, venido de Europa y que arrasó libertades tradicionales de las Españas. Eso es lo fundamental a destacar: su práctica por una vida más libre, sin que tuvieran que decirle que es la libertad los poderes civiles, militares o religiosos, que siempre tienen la indecencia de hacerlo, imponiéndolo. Fea costumbre.
Existen diversas teorías sobre la formación de la experiencia alumbradista, las posibles influencias que la configuran. Se reunirían así:
1ª.- Don Vicente de la Fuente relaciona el fenómeno iluminista con el maniqueísmo, en el sentido ...sectario, lúbrico y misterioso que le habían dado Prisciliano y los albigenses en los siglos anteriores (2).
2ª.- Don Miguel Asín Palacios sostuvo que las doctrinas de los alumbrados españoles procedían de los salidíes a través de los moriscos, en un hermoso trabajo necesario de leer para comprender la espiritualidad de entonces. Y, de camino estudiar algo de teología islámica (3).
3ª.- Don Américo Castro explica la cuestión relacionándola con el problema de los conversos, que tanto olvidan los eruditos menores (4).
4ª.- Ángela Selke y Antonio Márquez prefieren hablar del entorno y movimiento protestante, en el movimiento contra la iglesia de Roma (5).
5ª.- Marcel Bataillon y los suyos creerán encontrar en la espiritualidad franciscana un punto de conexión de los alumbrados con el erasmismo (6).
6ª.- Por último el eximio profesor extremeño don Melquiades Andrés Martín considera el alumbradismo como una vía espiritual degenerada de la mística del recogimiento, representada por Francisco de Osuna, y que tanto influyó en la mística aurea de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, entre otros menores, por cierto, también acusados y perseguidos por alumbrados (7).

Finalmente otros autores cargarán el acento erudito sobre la originalidad genuina y autóctona del suceso, sobre la devotio moderna, el reformismo, el carmelismo, el paulinismo, el cabalismo (sobre el que quisiera hacer especial hincapié), halajismo, taoísmo, budismo...

Estamos de acuerdo con todos y con ninguno. Todos deben llevar su razón. Todas las vinculaciones del pensamiento alumbradista y el intento por unirlo con algún antecedente pueden ser ciertas o deberían ser ciertas, en condicional ético y desiderativo.
Hemos encontrado la filosofía de los alumbrados en lo libertario, en la libertad. De ahí surgen sus demás comportamientos y creencias. La iluminación de Dios directamente hace partícipes de la vida divina. Se está más allá del bien y del mal, en su sentido de cuchipanda y moralina social de intereses chatos y mezquinos. Sobran intermediarios entre Dios y el Hombre, todas las imágenes sobran, pues todo es imagen. Finalmente la profundización interior tratando de hallar el Reino de Dios en el fondo de uno, prescindiendo de toda oración vocal o formal y anulando todo mecanismo sicológico, mental, para recibir la iluminación son propuestas muy revolucionarias en el entorno, y aún hoy. La cumbre del alumbradismo, o una de sus derivaciones y cimas, serán las teorías místicas de Miguel de Molinos, otros hereje que tuvo que huir a los estados italianos y publicar allá su Guía Espiritual. A él remitimos al lector.
Después de la libertad destaco, en los alumbrados, el amor. Un amor que, como si el mundo fuese una inmensa imagen erótica, incluye el amor al cuerpo, a los cuerpos, como si en ellos habitase ese Dios que cada uno es, y al que rinde su justo culto (véase la reciente publicación en castellano de Eros y magia en el Renacimiento (1999), de Ioan P. Culianu, editado por Siruela). Así, para el alumbrado Hernando de Écija, una beata recién comulgada era una visión adorable, por lo menos como el cuerpo sacramental del Dios que en aquellos momentos la ocupaba. Se pasaba del ágape al eros, y del eros a la libido no van más que pasos. Ágape, eros, libido se dan simultáneamente en el hombre. La conversión del ágape en eros es peligrosa para la idea cristiana; pero el cristianismo ha vivido con ella desde el comienzo, dándole modales místicos y canalización mística (sería interesante que el lector consultara El erotismo (1979), de Georges Bataille). La conversión, sin embargo, del eros en sexualidad o libido es completamente desintegradora de toda realidad. Mucho más de una realidad estructurada en términos de Iglesia Universal e Imperio Cristiano. De aquí que se convierta en obsesión y centro de todos los interesados en exterminarlo. No la práctica del desorden, que es corriente en la época a nivel público y privado, sino la santificación, es decir, la justificación teórica. La represión total (celibato y virginidad llevados a sus extremos institucionales) coincide con el orden ideal, perfecto, bases del sistema. El orden angélico y celestial y la edad del espíritu o de los monjes. Lo contrario es satánico porque es disolvente. Como tal lo entendió el poder y como tal lo eliminó por intereses, tanto de defensa de la ortodoxia como por sus repercusiones en la vida civil, en las mentes, y sus consecuencias.
Otra razón para explicar sus comportamientos sería la negación del mundo por parte de los alumbrados, su teoría de la oración mental y su dexamiento. Suspender la mente de toda labor, anular la memoria, el entendimiento y la voluntad. Al negar el mundo niegan con él la conducta de los hombres en el mundo, anhelando otros mundos mejores, o distintos.

EPÍLOGO
Lo somero de este trabajo, necesario de más extensión para atar cabos sueltos, lo hacen polémico en muchas afirmaciones. Remito a la bibliografía usada en las notas, y la que cito en el mismo. Esto es un intento, breves llamaradas, fogonazos para tratar de entender a los alumbrados y acabar de una vez con esa pacata visión condenatoria desde el bunker de una moral y unas ideologías que son continuistas con las que los condenaron. Reivindico mayor comprensión de los condenados, en su día, por los poderes públicos, por el mero hecho de ser consecuentes con su pensamiento o experiencia de la vida que querían vivir, intentar desenvolverse según el dictado de sus conciencias, en libertad, en su libertad.

Llerena, 10 de julio de 1981/ 30 de octubre de 1999

NOTAS
(1) Antonio Márquez. Los alumbrados: orígenes y filosofía. E. Taurus. Madrid, 1980.
(2) Vicente de la Fuente. Historia de las sociedades secretas antiguas y modernas de España. Barcelona, 1933. Tomo I, pág. 81. Rosario Villari. Rebeldes y reformadores del siglo XV al XVII. Ediciones del Serbal, 1981.
(3) Miguel Asín Palacios. Shalidies y alumbrados. Al-Andalus, IX X(1944), págs. 321-345; X (1945), págs. 1-52 y 255-284; XI (1947), págs. 1-67 y 263-274. Existe edición compilatoria en un volumen póstumo, de todos los trabajos de Asín sobre el tema: Salidíes y Alumbrados. Hiperión, 1990. Con estudio introductorio de Luce López-Baralt. Ver también: Cristóbal Cuevas: El pensamiento del Islam. E. Istmo. Madrid, 1972, págs. 219-308.
(4) Américo Castro. España en su historia. Cristianos, moros y judíos. Buenos Aires, 1948. De la edad conflictiva. Madrid, 1961.
(5) Ángela Selke. El Santo Oficio de la Inquisición: Proceso de fray Francisco Ortiz. Madrid, 1968. Ver nota 1.
(6) Marcel Bataillon. Erasmo y España. México, 1950.
(7) Melquiades Andrés Martín. Introducción al Tercer Abecedario Espiritual, de Francisco de Osuna. Madrid, 1972. BAC. Julio Caro Baroja. De las formas complejas de la vida religiosa (siglos XVI al XVII). Madrid, 1985. Sarpe.

CUENTO POPULAR



Asimismo el intento por llevar a Torre Túrdula, en soporte impreso, la cultura popular, fue una realidad, sin el boato, bombo y dineros de las instituciones, que encima se la cargan. Así cuentos populares, supersticiones, juegos, pegas (un género popular mal conocido y extraordinario) vinieron a la revista Torre Túrdula. He aquí una muestra de este cuento que me permití rastrear un poquito nada más. Por algo anduvo por acá la madre de los Machados recogiendo todo lo que pudo referido a cuentos populares, llevándose de Llerena más de los dos centenares, que un día averiguaremos donde se andan, si es que subsisten, fueron publicados en aquella revista llamada El Bético Extremeño que el padre de los supra dichos Machado, poetas de fama, dirigía por el sur extremeño, de donde procedía la familia de Demófilo, nombre de guerra del hombre...

CUENTOS POPULARES DE LLERENA
(serie)

Agustín Romero Barroso

EL SEÑÓ GASPÁ
PRESENTACIÓN
En cada número se recogerá un cuento o relato popular de Llerena. En un principio los inéditos como textos impresos. Lo reproduciremos tal y como nos lo cuenten los informantes, o como quedó en las memorias. El primero se quiere remontar al Sendebar o Libro de los engaños e los asayamientos de las mujeres, colección árabe de la versión original hindú, trasladada al castellano por el infante Fadrique, hacia 1253. Existen versiones siriacas, griegas, hebreas, etc. Tal creemos que es la procedencia del cuentecillo recogido ahora. Los gentiles informantes fueron don Antonio Fuentes Franco, maestro, y doña Manuela Barroso Marín, mi madre.

TEXTO
Tomó ella en su entención que saber
es una nave muy segura para poder
pasar sin peligro la vida, juntamente
con el bien obrar.
SENDEBAR



Érase un ciego llamado señor Gaspar, que era mu rico. Vivía en un barrio del que apenas salía y era muy conocido de todos.
Ocurrió que entró en amores con una casada. Un poco por sus dineros y otro poco por los encantos que el buen hombre podía tener.
Así que, estando un día acostado con la mujer, mientras el marido de ella estaba en el campo, se oyó el rebuzno de un asno, que la mujer identificó como el de su marido, que volvía. Así que no había tiempo de vestir al ciego, ya que notaba que su hombre entraba por la puerta principal de la casa. Entonces se le ocurrió, pues son siempre así de listas las mujeres, llevarlo a las traseras de la vivienda y abrir un portillo que daba a una calleja. Así que, abriendo la portezuela lo hizo salir fuera, a la calle, desnudo como estaba, diciéndole:
-Señó Gaspá, señó Gaspá, métase en esta alacena escondido hasta que mi marido se vaya o lo distraiga. Agáchese. No se vaya a dar con el techo y esté quieto y bien callado.
Como es suponer pasó el tiempo y el ciego estaba acurrucado en plena calleja, enfrente de la portezuela, como si estuviera metido en armario o alacena. Y llegaron a pasar por allí unos niños, que al ver de esa forma al pobre ciego, desnudo y encogido, quieto, dijeron:
-¡Señó Gaspá, señó Gaspá, que está usted en cueros!
A lo que respondió:
-Callá,  joio por culo, que estoy escondío.

ZURBARÁN ENTREVISTADO


Es que literatura sin humor, y si puede ser bueno (prefiero la ironía al sarcasmo u otras derivaciones…), como que no es. Me suliveiran autores como Cervantes o James Joyce por su humor amoroso, y sobre todo amo la poesía de poetas con humor, en la que los consagrados (nunca supe qué era eso de consagrados) ni la practican ni la hacen, fruto de lo que recuelga de la poesía romántica de los cataplines, que se cargó todo todo todo… Me trae al pairo la llamada verosimilitud, bueno eso que llaman verosimilitud los búhos rastrojeros que imparten talleres de literatura para tontoslabas y gente que quiere vivir del mercachifleo de esto que es la creación literaria. La creíble tiene que nacer de las propias entrañas del texto y del contexto del propio texto, y del juego literario y la propuesta del autor que guiña al lector y éste ha de estar preparado a aceptar como parte del juego vivo. Lo otro son jacarandeces de los críticos universitarios, nunca creativos y puntillosos trepas, los más, con su carrerita y boato a costa de los currantes de la imaginación que les falta y todo eso... El humor y el amor deben preñarlo todo. Así que traigo acá esta entrevista poco usual y como género literario y burla: de la historia, del arte como estudio de pelagatos y expertos más en la vida y vicisitudes personales de los artistas plásticos que en su arte, al que ni aman ni entienden, como no sea porque la iglesia o cualquiera otra institución lo usaba de ornato o similar, o sea, porque lo bendecían los poderes, y esos especialistas en artes y partes adoran al poder…, me importa un bledo eso: la historia, la historicidad, si es creíble, etc. Fue publicado en el número cero de la mítica Torre Túrdula, en 1999, que fundé con el amigo ya mencionado en vario lugar, Manolo Martín Burgueño, y que duró hasta hace dos años por estas fechas, y como eran dos números al año y no tenía fecha muy fija de salida, pues como todavía hay gente que la espera como agua de mayo en estos eriales culturales y creativos que vivimos, donde el espectáculo y la pajarería veraniega para ocio y turismo se confunde con cultura, y los artilugios comerciales con arte. He dicho.



DOCUMENTO INÉDITO
Entrevista histórica con Zurbarán

Estimados lectores, tenemos el honor de dar a conocer un documento precioso e incalificable, hallado hace unos días, tal vez de un visitante madrileño, en un doblao de aquí, de Llerena. Nada menos que una entrevista con el insigne pintor Francisco de Zurbarán. La publicamos aquí, en primicias, aprovechando el cuarto centenario del nacimiento del artista. Nuestras investigaciones no han precisado al autor de la misma, ni como llegó al conocimiento de Frasco, como le gusta que le llamen, que, por el contenido de la misma, parece que se escapó de uno de sus cuadros, adonde, al parecer, estaba pintado. Suponemos que puede haber sido hecha en Madrid, tal vez en el Museo del Prado, y transcrita, de la grabadora, en Llerena, hace poco más de un mes, con una letra lamentable que pasamos a limpio y publicamos.

PREGUNTA: ¿Es verdad que sois Zurbarán?
RESPUESTA: Y tan verdad. ¿O es que acaso no creéis que puedo haber salido de uno de mis cuadros y estar ante vos?
P: No lo dudo. Es verdad que sois pintor. ¿Dónde aprendisteis el oficio?
R: Bueno, uno hacía, o tenía que hacer, de todo para ganarse la vida en aquel tiempo de crisis. Aprendí de todos los que me enseñaron. Sí, tuve montado un taller, donde ocupé a cuatro, a veces más, oficiales y a algunos aprendices. Dirigía los trabajos y hacía lo que se terciara. En un momento dado pintaba un cuadro para un convento, luego me tallan y pinto una imagen, e incluso alcancé el arte de la arquitectura, pues en Llerena hay una fuente que diseñé, e hicieron unos canteros y albañiles con mayor mérito... De todo, hijo, uno hacía de todo en aquel tiempo.
P: A pesar de llevar siglos encerrado en ese cuadro oscuro, del que se ha dignado salir para atender mis preguntas, por no sé que sortilegios y magias, veo que está muy al tanto...
R: Pues claro, estoy ahí metido, en el lienzo, casi escondido, y es mucha la gente que pasa delante, y escucho... También hago mis escapadas.
P: ¿Qué piensa de sus centenarios y actos que se hacen en su nombre?
R: No quiero líos. Todo me huele mal. Es como un culto a los muertos que los españoles han desarrollado como nadie. Mientras que a artistas vivos los tratan con la punta del pie. Convenía que me dejaran en paz, yo no soy patrimonio de ninguna institución, y se dedicaran a valorar mi obra por sí misma, a hacer que la amaran los que aprenden en colegios y escuelas, que vieran sus valores, si los tiene, y aprendieran de lo que tenga. Y se dejaran de tanta cuchipanda de que si me casé tantas veces o usaba calzoncillos largos... Todo eso no son sino estupideces que nada aportan para conocer mi obra y valorarla. De lo que conozco, por este centenario de 1998, me ha gustado la exposición hecha en Barcelona, hacia el mes de mayo, que ha reunido pinturas de mis talleres y de mi hijo Juan lo que hasta ahora conocéis o le atribuís. También la de Valencia, por congregar pinturas de exportación a América, de mi taller en Sevilla. Hermosos cuadros que rompen la pacata visión que de mí se tiene o se enseña. ¡Ah!, como recuerdo las prisas por acabar algunos encargos, y mis oficiales en la fábrica, pintando detalles y especializaciones hasta altas horas de la madrugada. Por supuesto que quien firmaba contratos y trabajos era yo, el maestro. Lo de cobrar lo tuvimos crudo a veces, pues pirateaban los barcos que llevaban las pinturas y, si te he visto no me acuerdo. ¿Cómo se explica vos que existan tantas pinturas mías en Inglaterra?
P: Bueno, bueno. No sé si esto que me dice molestará a alguien.
R: No veo el motivo. Además yo estoy ya más allá del tiempo y, como comprenderá, me importa un comino...
P: Ahora que tengo la oportunidad, vuestra humildad...
R: ¡Jua, jua jua! Sólo un tonto puede hacer este planteamiento, con perdón de vuesa merced. Mucho y vanamente se ha hablado de ella. En esta época que vivís parece entender toda la gente de todo y hablar de todo, sin tener base ni formación alguna, sin viajes, estudios, vida... Es lamentable. Fui discreto, no lo niego, tan discreto como Miguel de Cervantes, muerto cuando yo frisaba los dieciocho. De su vida nada sabíamos ni nos interesaba. Sí escuchábamos, con deleite, la lectura de sus obras, especialmente de su Don Quijote, con interés, amor y mucho regocijo. Que eso es lo que importa del artista: su obra. Lo demás no son sino gilipolleces de gentes que viven de las rentas de nuestros cadáveres, que hacen negocios a su costa, a su costa medran y enriquecen.
P: Entonces entiendo que veis mal que se os homenajee, que las instituciones os hagan congresos, estatuas, teatros...
R: Bueno, si la estatua va a servir para que la meen los perros o sitúen ante ellas basuras, como ocurre en las que existen en Llerena... No, eso me trae al fresco. Vuelvo a decir: A mí lo que me importa es mi obra y su conocimiento por todos, su disfrute. Y todo lo que se haga debe contribuir a eso, sean congresos, estatuas, teatros, novelas, cine... A que despierte la pasión en las gentes por conocer lo que hice, lo que pinté. Sino todo es nada, por mucha buena intención que haya. Tenga presente que el camino del infierno está sembrado de buenas intenciones. Desde tantos siglos de madurez comprenderá que no dejo de ver, con cierto aire de ironía, esas chiquilladas de congresos y demás, de hurgar en mi vida privada. Me hacen gracia esas gorras, bolígrafos y medallones para celebrar que nací en 1598. Si eso sirve para amar mi obra, bueno sea. Para mí, desde tanta distancia, son zarandajas, como comprenderá vos, vistas desde mi obra.
P: ¿Y las instituciones?
R: Como en mi época, para un artista las instituciones están para sacarles el pan diario y los bienes para realizar arte. Lo hice a órdenes religiosas, nobles, cabildos, cofradías, iglesias y hasta a la Corona. Pero, aparte de eso, conviene distanciarse de ellas. O apegarte lo más posible para salvar el pellejo y ganarte amigos por doquier, como yo mismo hice, como caballero de la Orden de Santiago, ayudando a mi amigo Diego Velázquez... Ahí muestro la vaciedad del concepto de humildad. Conviene la altivez de ser caballero santiaguista a que te tomen por judiazo...
P: Se habla mucho, insisto, de su vida oscura, retirada...
R: ¡Toma! ¡Cómo un currante más! ¿O es que debía asistir yo a juergas y saraos continuamente? No, mi casa y mi taller. Mi familia, mi obra, mis amigos...
P: Bueno, le vemos cansado y un tanto añorante, taciturno, con cierto aire de transcendencia.
R: Sí, vuelvo a meterme en el lienzo del que salí. Quedad con Dios y que Él os asista. Repetid a todos que lo importante es ver y gozar mi pintura, lo demás es filfa y chanza.
P: Antes que os esfuméis. Decidme si os gustaría que, por lo que se conoce de vos, o el nuevo personaje que sois ya, fuera motivo de inspiración artística para escribir novelas, teatro, hacer películas...
R: Encantado. A mí me inspiraron santos y hasta la mismísima Virgen María. Y los acomodé a mi visión. Si yo sirvo para otro tanto... Si la entrega del artista y el logro es dar belleza a los demás, y goce estético y elevar espíritus amodorrados, que en vuestra época abundan, ¡loado sea el cielo y loada mi existencia en esta tierra! Ahora sí tengo que irme. Recordándole que la obra artística pervive y es más perenne que la ciencia. ¿O no está ya superada la teoría física de Newton? Que Dios esté con vos, salud y paz, no tener prisas y dedicad vuestra atención a lo que importa en la vida. Disfrutad siempre, con todo y con todos, y seréis libre. Siglos de experiencia hablan en mí.

NOTA: Por la transcripción: Agustín Romero Barroso y Rosouro Bara.