30 de junio de 2008

UNA DEFINICIÓN, TODAVÍA CERTERA



Extremadura

Extremadura,
campo de toros heridos
que no braman.
¿ Ocultarán el gemido
de su garganta?
Extremadura,
hombres que rezan a Dios
para que llueva.
pero ¿quién les asegura
la cosecha?
Extremadura,
soledad llena de encinas
sobre campos con veredas,
¿por qué se fueron los hombres
de tu tierra?
Extremadura,
tierra de conquistadores
que apenas te dieron nada.
Ay, mi Extremadura
amarga.
Ay, mi Extremadura
levántate y anda.

29 de junio de 2008

CRITERIO

O este tipo juega con el uso equívoco, impropio, vulgar, inadecuado del significado de opinión, y consecuente de opinable, o –lo más creíble- no tiene ni pajolera idea del uso del lenguaje, de la lengua española y del léxico con propiedad y, por lo tanto, tiene muy mal amueblada la mollera. Le suele pasar a casi todo el plantel de ministros y ministras del pelaje del payo en trato. Cosa que ocurre en la mayoría de políticos en mando, y sobre todo en sus asesores, los más periodistas, que no han leído mucho, han pensado menos, han estudiado para el engaño, la trepa o el trinque, acabando de asesores de políticos mandamases, mire por dónde.
Opinión (la doxa griega), y creencia (la pitias, asimismo griega) la tiene cualquiera sobre cualquier cosa o asunto. Pero ninguna es respectable desde el punto de vista de la racionalidad estricta, aparte de que creencias y opiniones no son las personas, como muchos dan en creer: que son lo que creen y opinan.
Así alguien puede opinar que la crisis es muy suave, o blanca, o gris, o negra, o que hay poca, que no la encuentra e incluso que se la trae floja… Lo mismo que la creencia. Alguien puede creer que la crisis vuela, que viene sola y luego se va, dejándonos ricos y felices… Tanto opinión (doxa) como creencia (pitias) acontecen por el capricho, la fe, o cualquier movimiento de la mente que no es racional, que no tienen procesos intelectivos, no son procesados por la inteligencia humana en su racionalidad o cálculo y mesura enjuiciada de las cosas. Tanto opinión y creencia son nidos de fascismos mentales diversos, cuando se quieren imponer o validar por sí mismas, cuando no valen nada. Todos los autoritarismos se basan en opiniones y creencias, nunca en criterios, por ejemplo.
Todos tienen opiniones y creencias; pero ninguna vale un pimiento ya que son productos de la no razón, del interés, del gusto, de errores, ignorancias, miedos u odios diversos y soterrados de diversas maneras.
Lo que vale, míster Zapatero y señores votadores de su trajín, es el criterio, el criterio sobre la crisis, precisamente, sea ésta económica, política o lo que fuere. Justamente crisis y criterio proceden de la misma raíz etimológica, que remite a separar, decidir, juzgar usando la razón y la inteligencia para ello, y en manera alguna creencias, o doxa, o sea, opinión, conjetura sin el uso de la razón y llevado de pasiones lastradas de ignorancias, miedos y odios encubiertos.
De manera que si Es un tema opinable si hay crisis o no hay crisis, es una forma muy descuidada de hablar, o manera intencionada de no decir nada a derechas porque nada se tiene que decir o para confundir a la gente, mareando la perdiz como hace el listo falto de criterios, razones e inteligencias... La expresión da el pego de que tiene mandanga e intríngulis. La única mandanga e intríngulis, como las de casi todas las expresiones de este chico de Valladolid es lo huero, lo hueco, lo ahuecado, incluso acluecado de la voz en caverna del mismo, y vacuo de sus ideas, proyectos, que se manifiestan en el perverso y equívoco uso de la lengua como espectáculo publicitario seudointelectual, incluso seudopolítico, de vendedor de jabones y cortauñas, demagógico y de cultureta pobre. Todo en uno.

MÚSICA PARA UN VERANO, 3




VARAPALO Y DIÁLOGO (FOTOFIJA)


Ha pasado un año y todo sigue lo mismo. Parece no pasar el tiempo por esta linda y gloriosa tierra, y sobre todo por sus instituciones escleróticas. Foto del presidente y el lacayo trasfugado Chano a sus traseras, y jaleando al cantaor presi, también transfugado, que el psoe por esta bendecida región se nutre de los otros partidos, como mostramos con dos de sus mejores espadas y representantes. ¡Para que luego digan que no hay un partido único y solo y exclusivo! Parece no pasar el tiempo en la bendita tierra del trinque limpio y sin problemas.

SI SE DESEA VER LA ILUSTRACIÓN MÁS GRANDE, PARA LEER CON COMODIDAD, SE PINCHA CON EL PUNTERO DEL RATÓN Y SE ABRE EN VENTANA APARTE

PLAGAS, PLAGIOS Y OTROS PLAGAMIENTOS


Mandó que se continuase echándole encima las manadas de ganado de cerda.
(Noticias de una plaga de langosta
en Llerena, 1669. Publicada en
la
Revista de Extremadura, tomo de 1904)



Se vieron numerosísimas manchas por los campos alrededor de la ciudad amurallada. Por la amplia, relumbrante llanura encerrada por sierras, que desde una punta a otra del llano se columbraban recortadas en bruma gris verdosa.
La plaga de langosta estaba otra vez allá. Ni san Cipriano, ni san Bartolo ni san Freudlián, ni san Marxtín, ni san Einsteinfano, ni santa Engelsgracia, y aun menos El Mitra. Ninguno pudo atajarla, rechazarla o prevenirla. La hecatombe, agazapada, se cernía sobre la ciudad y sus gentes. Sobre sus fieles gravitaba, en las cabezas de los libertinos. Nada pudo hacer san Sartreago, que la precipitó.

Allá marchó a ver la desgracia el maestre de campo, gobernador de la ciudad, don Diego de Rueda, caballero de la Orden de Sartreago al mando de las fuerzas dispuestas bravamente a luchar con los insectos.
“Era verdaderamente irrisorio, hilarante, estrambótico y ladino que yo, don Diego de Rueda, tenga que asumir tamaña responsabilidad. ¡esto no tiene nombre!”

Por las suaves colinas, entre polvorientos caminos, los labriegos y gurripatos, zampapanes y mazacotes cabalgan. Alguno va muy digno a pie. Les basta un refresco, que lo componen pan, queso y vino.
Aún no ha crecido la langosta, apenas vuela y es fácil cogerla. Por cada libra les dan un real. Luego el almud subió a tres reales. Incluso mujerotas y niñatos recolectan los animalillos. Hay que evitar la desgracia. El cabildo paga. También la mesa maestral. Se están endeudando; pero cumplen.
Unos frailes, por amor de Dios, por ganarse el pan o por otra cualquiera triquiñuela o martingala, recogieron algunos almudes de langosta, que, religiosamente, entregaron al gobernador, mandando éste que fueran enterradas en lo más hondo del campo de san Marcos.
Dos comunidades de monjas se exclaustraron para ir a recoger la aberración animalesca en los campos aledaños al Púlpito del Diablo, que es una amplia hondonada por la que corre un riachuelo, con restos de una presa romana o musulmana, o, tal vez, de las dos culturas. Las rocas allá tienen caprichosas formas. Hicieron un buen servicio a la comunidad, volviendo todas con muchas langostas exterminadas que enterraron ellas mismas en el egido del Gato. Aquellos bichitos verduzcos, sin alas todavía, que parecían macarrones blandos y fríos traídos del averno, les horripilaban al principio, y, más de una sufrió desmayos, hasta aficionarse a ellos y cazarlos.

Desde un bizarro altozano la figura de don Diego de Rueda se recortaba en la calurosa tarde del preestío. Pendiente abajo la masa campesina aprisiona, como puede, a los insectos que mete en sacos de esparto. Pequeños, voraces, indefensos uno a uno; pero numerosos bichejos como arena. Miles, millones de langostas quedan aún, y crecen. Tocado con su negro sombrero velazqueño, adornado por plumita de grajo. Lleva un mechón de pelo de color azul y otro de rojo, según la moda de la alta peluquería del barroco. Barba lamparosa de manchas plateadas, que tal vez fueron oro. Ojeroso y decaído. Un breve cortejo acompaña. Muy en su lugar, toma las decisiones supremas de mando en el campo de batalla. Contrariado, molesto baja del caballo, que sujeta un doncel. Sus calzas pisan el suelo, y aquellos de aquellos malditos seres enemigos.

Su clérigo consejero, zampabollos, tiralevitas y cabezón, sopesa las diferentes maneras de luchar con el mal. No contra el empingorotado y verborreante mal metafísico que corroe tuétanos de almas, o de libros chorreantes de cera y polilla, sino contra el mal del siglo, contra la plaga de langostas. Su amo, entretanto, desenfundándose la capa y otros arreos, la emprende, en un principio disimuladamente, después sin contemplaciones, y, al final, poseído de un irreprimible furor contra los animalitos esparcidos por aquel alto, hasta bajar junto a la chusma atareada en recogerlos copiosamente. De esta forma el mal los igualó. Don Diego eras todo un carácter. O, mejor, dos.
Evidentemente –se pensaba el clérigo- ni aún se ha inventado el DDT, ni plaguicida todavía se le ha ocurrido a algún chiflado escritor, y, menos aún puedo contar con la connivencia del autor de esta historia para que haga desaparecer, ipso facto (dominus meus), del discurso diarreico que hoy elabora, la plaga de langostas que nos asola, que se nos ha echado encima por arte y gracia de su invento maginero, Hemos de emplear otros sistemas más al uso y explícitos.

Barajó, entre ellos, unos cuantos que llevamos o llevaremos a efecto:
-Cogida a mano del insecto por parte de la masa campesina sometida al maestre de campo. Se amenazará con la excomunión, que conseguiremos de Roma. Y se recompensará por ello con prebendas, jubileos y otros dones espirituales.
-Recurrir a la clericalla de la ciudad, abundante en ella, y emplearla toda en combatir la perversidad.
-Mandar traer a fray Afanasol Pelandusco para, mediante sus ensalmos y ensoñamientos, erradique el mal de aquí. Sé que con los fríos invernales no durará.
-Avituallarnos con el agua bendita, pasada por la reliquia de san Gregorio, en Navarra, y pasearla solemnemente por la ciudad extramuros, rodeándola siete veces para protegerla.
Se rascó la grandiosa cocorota, montó en su mula. Partieron, en breve cortejo, al caer la tarde. Pasaron más de diez días; incluso veinte.

Desde un altiplano suave, con aparejo de guerra, el maestre de campo avanzó seguido de furiosos gruñidos. Eran cientos de cerdos indómitos los que, ahora, hozaban dando dentelladas por el campo, entre las manchas, muy crecidas, de langostas. Los porqueros azuzaban con pitos, chirimías y todo tipo de utensilio silbante o diletante, tendente a soliviantar la porcuna grey. Muy ufano, a falta de empresas guerreras de más fuste, don Diego de Rueda no cabía en sí de gozo.

Nada sirvió para expulsar, contener, exterminar a la langosta. Asoló, aquel año del Señor de mil seiscientos sesenta y nueve todas las cosechas de la campiña. Ni manos campesinas afanadas hasta la sangre, ni frailes o caricias de monjas, ni agua bendita, ni prédicas de fray Afanasol, ni cerdos voraces, nada. La langosta terminó con las cosechas. Se hinchó. Comió a la ciudad amurallada, al maestre de campo, al fraile de la hermosa cabeza, ¡oh, Dios, qué cabeza! Sin atragantarse, Marchó tragándose, la bestia, los tiempos y los espacios.

Soy Jonás. Yo encontré, en el gran buche de esta langosta, un escrito que da fe de todos los hechos que digo y escribo. Atestigua que se pusieron todos los medios al alcance para exterminarla. No se pudo. Yo nací en el gran cuerpo de este animal inmenso como el mundo y así lo afirmo.

Mas no todo fueron desgracias. En aquel grandioso mes de abril la langosta subió a los cielos, donde está sentada en el trono del Padre y de la Madre y le hace imposible la vida al Hijo, que tiene a su diestra.

Dado en Llerena a 28 de abril de 1669

28 de junio de 2008

LAS PALABRAS

Releo, al azar, ya que la ocasión no lo exige de otra manera, Dioses, ideas y símbolos de la China, Juan García Font (Ediciones Fausí, 1988). Inmediatamente de ver el texto, que reproduzco abajo, me viene todo un cúmulo de ideas al respecto. Desde las explicaciones en clase del profe de historia de las ideas lingüísticas, González Calvo, hasta mi trabajo sobre Dom Sem Tob de Carrión acerca de su obra poética, con lectura desde la cábala judía que le era contemporánea, hasta mis visitas a los cinco tomos en que se vierte al castellano la obra de Moisés de León, El Zohar, en edición auspiciada por la Socieda Hebraica Argentina, con versión castellana y traducción de León Dujovne (Editorial Sigal, 1977), que me fue servida por el precio de 45.000 pesetas a mediados de los ochenta, y desde Buenos Aires. Mis lecturas ensimismadas de Gershom Scholem...
Aquello de la creación del mundo por un dios poeta o creador oral, por el habla o el lenguaje hablado. Pues los cabalistas creen que Dios crea el mundo al nombrarlo. Que cada cosa es creada al ser nombrada. No hay más que ir a casi cualquier versión de la Biblia para confirmar eso de la creación por la parla. Todo es, en el Génesis, lo de y dijo Dios, y Dios dijo, hágase la luz. Y la luz se hizo…, etc. Eso que a cualquier pagano cabezón pasa desapercibido, no es lo mismo para el oído atento, para los despiertos. Y recordemos a Juan, el evangelista más cabalista, cuando abre su evangelio por aquello de:
Al principio ya existía la Palabra, La palabras se dirigía a Dios Y la palabra era Dios: Ella al principio se dirigía a Dios. Mediante ella se hizo todo; Sin ella no se hizo nada de lo hecho.

Todo me ha venido de golpe, como si algo tocara un resorte de mis más hondas aspiraciones, preocupaciones, intereses… Sobre lo que creo vida, en su amplio sentido, en lo que creo importante y fuera de lo chabacano, en lo que es casi imposible encontrar personas que estén seriamente, y gozosas, ocupadas, y en lo que me desvive en verdad. No como intrascendente cosita cultural, no como recurso del aburrimiento o del trepa del culturetariado. Sino algo realmente por lo que merece la pena esta vida.
Hoy, el poder y sus secuelas ha eliminado en todo lo posible la reflexión sobre la lengua en las aulas de los alumnos en formación, no ya para estudios superiores, sino para la vida, sobre todo su vida espiritual, en su amplio sentido, que no tiene por qué ser religiosa, claro. Poco a poco se ha ido eliminando material; desde la propia visión en un tiempo determinado de la lengua, hasta el estudio en el tiempo, esto es, la visión diacrónica del hecho lingüístico. No se amueblan bien las molleras de las gentes, para que dominen y conozcan los mecanismos lingüísticos, ya que el poder, todo poder, tiene pánico a que la gente se libere… Y es muchísimo más preocupante el ínfimo nivel de conocimiento de la lengua, no ya los asuntos teóricos, sino de falta de léxico, de uso con propiedad, de falta de amor por ella como parte esencial en la conformación del ser humano y de su expresión completa, etc.
Por todo eso mi fascinación cuando encuentro textos que ponen con el culo al aire la mentira de los manipuladores. Que es lo mismo que otras mentiras del poder. Por ejemplo: No es lo malo el maltrato por parte de alguien a otra persona, lo malo es que eso reproduce el esquema profundo y esencial del maltrato que los poderes establecidos dispersan al común. Que ese poder lo detente una mujer pretendiendo liberar del mal trato es estupidez sin límite, ya que el peligro y la raíz no es el machito maltratador, sino las entrañas del sistema de poder político, económico y social que lo sustenta y que nadie cambia o mueve un ápice. Y mientras existan, las contradicciones aflorarán por doquier, reventando por donde más débil es la infraestructura, esto es porque determimada gente asume lo que se le aplica y predica desde la superestructura de poderes impuesto desde ese arriba, a los de abajo. Y toda solución que no cambia la raíz o la infraestructura no sirve de nada, de nada.

El texto que me trajo todo en atropello:

Las palabras marcan el destino

El lenguaje chino es enérgico y a la vez sutil. Se a dicho que fue un instrumento idóneo al servicio de voluntades astutas, duras y formalistas, y podría añadirse que fue un medio incomparable para sugerir analogías y evocar sentidos. Las ideas no se delimitaban demasiado; pero aquel idioma permitía expresar perfectamente los movimientos del ánimo. La constante referencia a lo concreto obligaba a escoger entre una amplia gama de posibilidades de interpretación, lo cual desarrolló una peculiar agilidad mental. Un mandato enérgico podía encubrirse con matices de exquisita corrección.
El lenguaje chino no expresa conceptos abstractos, sino conglomerados de imagines, más aún, de fuerzas. En cierto texto chino se dice que quien sabe denominar al animal, también lo sabrá dominar; quien posee el secreto de llamarlo ¡como es debido, ése sabrá amaestrarlo bien. Como es natural, esa idea casi mágica de denominación contiene, en germen, una creencia acerca de la eficacia de utilizar la formula conveniente: La palabras rige la realidad.
Esas creencias no son patrimonio exclusivo del pueblo chino, son concepciones comunes a todas las mentalidades mágicas. Sin embargo, fue en China donde esa función denominativa adquirió una proyección cultural de particular importancia, precisamente dentro de las doctrinas confucianas. Kong-tsé propuso la “rectificación de los nombres”como medida de enderezamiento en las relaciones dentro de la sociedad. Había que dar a cada nombre aquel significado que le correspondía. El soberano había de ser soberano, es decir, debía asumir la responsabilidad de ajustar su conducta al nombre que lo designaba. Para Confucio, los males de la sociedad de su época provenían de una alteración de sentidos: los significados reales no encajaban en los nombres; el súbdito no se comportaba como tal; tampoco el gobernante. Por eso era importante que el soberano fuera verdaderamente soberano, que el ministro, que el padre fuera padre y el hijo como tal se comportase.
En este terreno, como en otros, Confucio toma, como punto de partida, una creencia tradicional, pero introduce una nueva dimensión, aporta un Nuevo sentido, convierte una concepción mágica en un imperativo moral.
Antaño se creía que los soldados se convertirían en tigres si su jefe utilizaba la fórmula adecuada: era un modo de activar energías que el nombre contenía implícitas. Hoy diríamos que la palabras podía cargarse de efectos sugestivos; pero en aquellas épocas se veían secretas dependencias en cosas semejantes, y por ello, se creía que la palabras había de actuar como si tuviese un efecto real sobre la persona a laque se aplicaba: la maldición es una fuerza, por ello actuará. Si el bandido afortunado mata a un señor y nadie se atreve a designarlo como asesino, el crimen casi no se habrá cometido o, al menos, se habrá desdibujado. Esto explica por qué se atendía tanto a las formulas.
Cuando el poeta dice que el cuerpo de la bailarina es un lirio de otoño que se mece acariciado por el viento, no elabora solamente imagines poéticas; se refiere, de modo muy concreto y descriptivo, a cierta danza en la que la bailarina deja de ser mujer para representar los ritmos esenciales de los lirios de otoño. Pero no puede perderse de vista que las palabras del poeta, cuando expresa aquel t¡ritmo, son, a la vez, bailarina y lirio. No se trata de calidad poética, sino de realismo mágico; cada palabras encierra un destino.
Confucio sublima estas concepciones; las racionaliza: Si los nombres no corresponden a las cosas, entonces se produce confusión en el lenguaje. Si hay confusión en el lenguaje, las cosas no pueden ejecutarse debidamente. Si las cosas no se ejecutan debidamente, se descuida la rectitud y la compostura. Cuando se descuidan rectitud y compostura , las penas y los castigos no corresponden a las faltas. Cuando las penas y los castigos no se hayan ordenados a las faltas, el pueblo no sabe dónde ha de poner sus pies ni sus manos. Por este motivo el sabio da a cada cosa el nombre que le corresponde; entonces cada cosa debe ser tratada de acuerdo con la adecuada significación del nombre que se le ha dado. El sabio está muy atento al nombre que otorga a cada cosa.

Páginas 121-123, Dioses, ideas y símbolos de la China, Juan García Font (Ediciones Fausí, 1988)

27 de junio de 2008

EXTREMADURA UNA DICTADURA



Durante los treinta años que monsieur Ibarra ha estado mandando en esta tierra (recordemos que desde 1977 es político profesional activo, sin casi otra vida laboral, pese a la publicidad engañosa), se ha estado fraguando este atropeyo, que resume toda su gestión, pese a la propaganda de la mentira sobre sus presuntos logros de cartón. Si la sociedad extremeña ha mejorado, con relación al pasado, ha sido simple cambio de los tiempos y mejoras comunes en el mundo. Todavía recuerdo el único mitin que le he visto al Ibarra, allá por los mediados ochenta, y en los aledaños de un campo de fútbol, en Llerena, y a cielo abierto. Y diciendo aquello de que si el agua corriente que ya era común, que si todas las casas tenían ya cuarto de baño, y que si esto y lo otro, y una enumeración de asuntos y logros que la propia vida había traído, el propio curso de las cosas y las gentes con su esfuerzo y trabajos había logrado... Bueno pues en su dircurrir (discurso mitinero) el buen hombre daba a entender que todo eso lo había traído su partido, todo el bienestar habido y por haber, y la tele en colores, y los coches y las bicis de montaña y la leche en plancha, el cuarto de baño y la bañera y el retrete... En fin eso que se oye tanto entre el paisanaje de estos pueblos de Extremadura, que si estos han traído esto y lo otro y tal y pascual... Era simplemente vomitivo y vergonzoso el discurso entonces, pese a la ferviente entrega de un público enardecido por la prédica capciosa, falsa, metódicamente perversa y cicatera, en la que se primaba al partido y su poder de traer, frente a la maldad de no se sabe quién o qué y, por supuesto, la torpeza de la gente que no sabía traerse nada de nada y necesitaban al partido protector y traedor de todo, y del paraíso si lo votan...
Durante ese tiempo se han ido engordando guarros gordos del capitalismo en la región y fuertes capitales excluyentes, exclusivos, del más oscuro capitalismo cerril de antaño, al amparo de las suculentas subvenciones de Europa, de donde se ha trincado de lo lindo, vendiendo -y mendigando- la secular pobreza extremeña, para medro y riqueza de cuatro capitales y sus amigos políticos, y limosnas comunes para comprar voluntades y votos de rebote, ya que los políticos en mando, con Ibarra a la cabeza, y a cabezazos, eran/son los simples mamporreros de esos capitales de engorde y crianza. Dándose una trama compleja de capitalistas y políticos herederos en todos los sentidos, fluctuación entre esos nuevos capitales y los políticos con cargos en las instituciones junteras, etc.
Utilizando las instituciones, monsieur Ibarra y sus gentes, han aplicado, y complicado, toda una suerte de usos caciquiles de rancia estirpe en esta tierra, superando en mucho, ya que el maquillaje llamado democracia lo ha permitido. Apareciendo en los medios, el señor Ibarra por sus declaraciones y nunca por logros de programas previos para bien de la gente de aquí. Ibarra era noticia porque de cuando en vez tiene ocurrrencias y convoca a los medios, desde las instituciones (no en vano tiene toda una jarca de periodistas y asesores mediáticos serviles y rastreros, especialistas en publicidad), y usando las instituciones para ese autobombo, y decir chorradas, mentiras y barbaridades como presidente de una institución hecha a su horma, gusto y placer, y de su partido, para servicio de los capitales que medran a su amparo... Esa es toda la verdad de lo que pasa y ha pasado en todos los ámbitos, que pueden ir desde la universidad hasta los veterinarios, por ejemplo. Lo otro, mentira publicitaria y partidista. Y, claro, el proyecto de la refinería es la guinda del pastel, la niña de sus ojitos, incluido el de la parte donde la espalda pierde su casto nombre, y como tal ha de defenderlo. Un partido, el de Ibarra, que nunca ha tenido ni un simple borrador de programa, que ha funcionado a fuerza de demagogia electorera y electoral, utilizando las bases mentales y costumbristas del caciquismo rancio, haciendo saber que mandan sobre conciencias y personas, animales y todo lo que se mueva, que si lo hace no sale en la fotofija, que para eso son guerristas, ese ramal de la partida de la porra tan dada a los despachitos de trinque y mando en las instituciones, de oyente, ¡oíga; señora, de oyente!, utilizando las instituciones como una ampliación del partido, utilizando los medios de información por la compra mediante la publicidad, y otros usos, de las instituciones en que manda, creando una fuerte presión sobre todo lo que sea crítica, violencia que va desde la ejercida por sus militantes en todas y cada una de las poblaciones extremeñas, en la vida cotidiana, hasta el levantamiento de infamias, convenientemente aireadas por esos medios o entre el vencindario sobre los que se oponen, las acostumbradas torpezas de una administración de su Junta contra los ciudadanos, que pueden ir desde la pérdida de expedientes personales hasta la amenaza, el acosos laboral sistemático. No en vano, y porcentualmente, el llamado Defensor del Pueblo (contra la gente) recibe de por aquí más asuntos, que tienen por común la ineptitud medida de los poderes institucionales contra la gente y a favor de la caciquería...
En fin, como en Euskadi, hay un grupo terrorista central y su entorno, igualmente se configura en Extremadura similar esquema. Con la impotencia de que hay democracia de papel meado, de que de nada sirven los tribunales de justicia, de nada, como no sea al favor del caciquismo, y si alguien se ha atrevido ha sido enseguida agredido por el mayor ladrador del reino en los medios publicitarios, como es sabido y notorio... En fin, un terrorismo de guante blanco, pero terrorista, con un entorno ajustado a la precisión y con los recursos ingentes de los impuestos involucionarios pertinentes. Ideado por un maestrillo al viejo estilo franquista, que los maestros también fueron estúpidos y dados al mando y orden impuesto. De esos hablaremos algún día, tan abundantes en Extremadura, en donde ser maestro era al camino de la trepa social en no pocas molleras, y no el compromiso por luchar contra la ignorancia , el miedo o el odio, libremente para hacerse persona libre con los demás. Eso, ni siquiera utópico, ni se les pasó por mientes, atareados en negociados varios como la refinería.
Es compromiso de este que escribe descubrir todo esto públicamente. Mostrar y demostrar que el depachito de I¡barra en la Junta, caso único en una democracia, es para el tráfico de influencias, no otra cosa parece, y un permanente lugar de estar en la palestra política profesional en campaña continua a favor del voto a los suyos y a este tinglado que la mayoría de los extremeños no votamo, sino esa mayoría que permite al sistema que una minoría desprecie mayorías mayores, atente contra minorías y todo lo demás...Y que tenemos que tragar a la fueza con la violencia institucional más desmadrada y vengonzosa, sin posibilidad de defensa o denuncia fuera de este terruño, donde todos está encantada, esa mayoría menor que los vota, con esa servidumbre voluntaria. No en vano la sangría de la emigración, sobre todo de los más valiosos y jóvenes, se ha ido dando con este sistema caciquil de rompe y rasga.
Y hasta aquí se llegó. Con el asunto del despachito cabe la Junta, con serviciales administrativos al gusto al servicio del jerarca Ibarra, el proyecto de refinería atroz y desmañado, ese crimen y atentado terrorista contra la gente de Extremadura ha colmado el vaso; pues no se pueden atentar contra más cosas, personas y hasta almas. Se impone una línea dura contra esta dictadura, su análisis radical al tenor de sus hechos y dichos, personas y proyectos mafiosos, amparados en instituciones tomadas, partidos, sindicatos colaboracionistas con ese poder radicado en la corruptela...
Huelgas de hambre a muerte ante el despachito de Ibarra, sentadas y dormidas frente al mismo, ante las sedes de CCOO y UGT, sindicatos horizontales de mamporrería y servicio al caciqueo, y otras contundentes acciones que hagan saber a la opinión pública de toda España y mundial lo que pasa en este recóndito lugar, olvidado de todos y al albur de estos listos/as de trinque. Que aquí, en esta costa de la bellota, la corrupción es el sistema, no el revés, la presunta excepción. Y que a fuerza de serlo siempre, la gente lo ve normal, normalizado.

26 de junio de 2008

¿FÚTBOL?, NO GRACIAS

Yendo cierta vez por la calle, y siendo día futbolero, como era, vi la siguiente escena: Un padre, que llegaba apresurado, se encuentra al hijo pequeño, como de doce año, jugando, dando patadas a una pelota con otros chaveas. El buen hombre, ajetreado como venía, le suelta al niño que le saluda:
-¡Pero a ti no te gusta el fútbol! ¡Qué juega la selección!
Y el hombre apresura más el paso, y el chiquillo le sigue, recogiendo su balón y dejando a los otros… Luego me entero que había por la tele un partido de lo que llama selección española la mentira espectacular del periodismo como manipulación y educación o asilvestramiento del personal alienado.…
Y reflexiono, lo vuelvo a reflexionar. ¿Qué es gustar el fútbol? ¿Todo eso de ver jugarlo a 22 millonarios? Porque si el chico estaba jugando, si tenía pelota, si disfrutaba, como pude ver…, ¿no es eso gustar el fútbol, y no lo del padre que sólo es adicto a un espectáculo absurdo y mas alienador que la religion o cualquier opio? ¿No es el fútbol la panacea del espectáculo en que se ha convertido la vida alienada de mucha gente?, ¿no es el fútbol portador de valores eternos como violencia, competencia, leal y desleal, formador del prototipo humano del capitalismo en estos trances?
Porque sigo pensando eso luego de su uso por el franquismo para lavar la cara, o lavarse y manipular con circo programado y pan racionado. Como ahora esa triste herencia. Porque hace unos días vi al Iñaki Gabilondo, o Ñaki Cavilondo, como gusto llamarlo (tan o más perverso que el otro perrillo ladrador raditelevisivo, o sea, Jiménez Losantos), vi a ese tipo –digo- darle vaselina y paripé al representante bipartidario en mando supremo, o sea el Zapatero, a propósito de no sé que éxito supremo de España (sic), respecto a no sé qué campeonato de balompié que se celebra ahora por todo lo alto. Y allá que me estaba mi Zapatero preguntando y saludando a futbolistas y entrenador, con no poca teatralidad y devoto seguidismo de esas glorias patrias. La cosa era de una altura rayana en lo grosero; pero de mucha altura y mucha grosería. O sea, el fútbol en su más pristino uso político y social como portador de valores retrogrados, burdos, zafios y falsamente poseedor de valores nobles, como remata esa noticia del diario afín al Cavilondo y al Zapatero, referido a machacar a Rusia y otras lindeces que no son meras metáforas o formas de hablar, sino formas de sentir en el profundo grosero, torpe y portador (repito) de esos mostrencos valores de todos los autoritarios que en mundo son.
A estas alturas digo, es un decir, que no me gusta nada el fútbol, concebido como espectáculo, sino como a aquel niño al que recriminaba el padre que no le gustaba el fútbol, y estaba dando patadas a un balón, viviendo y disfrutando por sí mismo y para sí, como algo lúdico, inocente y nada más y nada menos… Ni me gusta el fútbol ni España, vamos esa España aglomerada en torno a once millonarios que machacan, si a todos mejor, por no decir otras lindeces de la jerga troglotidística de esos periodistas que se autodenominan deportivos, por decirse algo.
Somos mayoría los que pasamos de fútbol, y no hace falta que lo votemos, lo mostramos, como somos mayoría los que ni votamos, y ni votamos al pp o al psoe. Por lo tanto cúmplase esa democracia patente y váyanse los futboleros y los bipartiarios por algún desparrame y no copen todo con esa fuerza y atropellando a los demás. Machacándonos con sus tristes tonterías tan costosas.

25 de junio de 2008

LEY DEL GUSTO




Lo que resulta más chocante es el aplomo
de estas bravas gentes, su seguridad
en la estupidez y el permanecer aferradas a ella.



Flaubert


-Mira, tío, mira, ¡una piedra preciosa! – le dice un tipo punky a otro.
-Pero que piedra ni que na, ¡si eso es un ladrillo…! – le contesta el otro.
-Bueno, bueno…, ¡pero a mí me gusta!, ¡me gusta! – remata el primero.

24 de junio de 2008

NO HAY PUNTO FINAL




No hay obras terminadas, sólo hay obras abandonadas.
Paul Valèry


atado al duro remo de poemas
no termino mis sobras ni mis obras
viceversas si quieres mis zozobras
tras el festín verbal con sus dilemas

las palabras malditas o blasfemas
son el fin y finar como manobras
fundadas en parar las maniobras
de muerte que las hace estratagemas

terminar es morir en abandono
continuar es vivir en la tarea
la faena y el afán de todo encono

pues mientras haya vida la pelea
de saldar y pulir en contra el crono
es la sabiduría y panacea





177 sonetos, 17 sextinas, 2007

23 de junio de 2008

MÚSICA PARA UN VERANO, 2



ZANDAULA EN FOTO






Pongo unas fotos de la planta llamada, en Llerena, zandaula. Y que no viene en Internet, con ser lo que es, y que viene todo, como dicen los sabedores... Pues no aparece en ningún busca esta plantita aromática, que huele a huerto y fresco, a agua y sombra, a vida cotidiana y calor de verano, a pozo y manantial, a profundo pueblo campesino y en contacto con la tierra y lejos de la vida constreñida a motores y vacíos...
La zandaula forma parte avezada del patrimonio llerenense, como ya he dicho, de la cultura de la gente, esa que no saben los de arriba, y por ello no está en Internet, porque Internet, en definitiva, lo hacen la gente de arriba, los poderosos, y esos no saben de abajo, y no saber de abajo significa no saber mucho, o saber parcelado y como changurrio, que es expresión de por aquí que significa algo así como changado, de changarse; chingado que dicen los mejicanos, bueno, similar, aunque no es lo mismo de jodido ni de jodienda...
La zandaula es cultura de abajo, de los huertos que rodeaban la Llerena extramuros, todos desaparecidos, todos allanados, todos eliminados. Y con ellos lo más valioso de la cultura mudéjar en verdad. No los monigotes ladrilleros que esos turisteros errados nos consideran. Que hasta en eso la cagan. El mudéjar es algo más que ladrillos y monumentos similares. Es toda una inmensa cultura de raíz hispana, un amasijo de saber de siglos en momentos de vida. Por ende es jardín y huerto, esencialmente, es palabra y planta.
Y seguiremos atentos a esta cultura de la gente que tanto apasiona.

22 de junio de 2008

ZERBANTIANA: CERVANTES MUDÉJAR





En la abierta llanura manchega, la larga figura de Don Quijote
se encorva con un signo de interrogación, es como un guardián 
del secreto español, del equívoco de la cultura española.

Don José Ortega y Gasset


A Juan León, in memoriam

Los lectores del Quijote conocemos su universalidad, manchega y pueblerina. Recordamos el intento continuo de endilgar la autoría de la obra, por parte de don Miguel, a otros, sobre todo a un autor arábigo llamado Cide Hamete Benengeli. Ya que también otros trataron de robar, plagiar el invento a Cervantes, como hoy los famosos de la tele, con la bendición de marujas y pueblo general.
Conociendo los tiempos cervantinos, cuando fraguaba su Don Quijote de la Mancha, esto era una provocación, una rebeldía insurrecta contra los poderes establecidos, que tanto marginaron y vilipendiaron al Príncipe de los Ingenios, como siempre ocurre con los ingenios. Pero lo de atribuir su obra a un moro era algo tremendo, pues entonces se estaba eliminando y expulsando lo poco que quedaba de la cultura islámica, llamada ya mudéjar por los cristianos intolerantes, en la península ibérica. Es mucho más que eso lo del que llaman Manco de Lepanto o del Espanto.
Cervantes mudéjar, sí. Una breve reflexión sobre cierto pasaje del Quijote nos hará ver que el adjetivo le cuadra a nuestro principal ingenio. La palabra mudéjar aparece documentada, por vez primera (en castellano), en 1571 y en el Quijote es la tercera vez que aparece en documento impreso. Curioso e interesante asunto nos traemos entre manos. Por esas manías que tienen ciertos españoles nacionales en marginar lo que no comprenden, la palabra fue, deliberadamente, olvidada en el Diccionario de Autoridades. Aparece, reconocida como del acervo común castellano, en 1884, por la RAE. Lo que demuestra la inquina y mala ley contra lo diferente por los amantes de lo que llaman las esencias puras de la patria hispana, en esta bonita peripecia resumida de las aventuras de la palabra mudéjar. Me refiero a los poderes y sus asilvestrados sabios. Porque Cobarrubias la recoge, puntual, en su diccionario (1611). Y había leído la primera parte del Quijote.
Hoy existe un alto interés por el llamado arte mudéjar, por razones comerciales y de trapicheo turístico, más que por el arte en sí. Parece ser que los padres de la cosa se han dado cuenta de que tenían una niña estupenda, buenorra, y se han puesto a vestirla ceñida, con falda corta, a destaparla para que la disfruten los extranjis, los turistas, como una puta más...
Hace más de veinticinco años que, en Llerena, José Iñesta tomó fotos de fachadas mudéjares preciosas y en franco deterioro, por mi indicación. Me crié en uno de los barrios cuajado de presencia mudéjar y lo conocía. Desgraciadamente esas fachadas fueron, no hace doce años, destruidas y arrasadas con el beneplácito de quienes hoy defienden a ultranza lo mudéjar. La famosa Casa Grande, con su patio, hecha trizas... Vivir para ver. Es historia, ¿O es Histeria?
Vayamos al capítulo IX de la primera parte del Quijote. Ahí Cervantes nos dice como acabaron los desvelos del héroe sin encontrar continuación. Hasta que un día el narrador cervantino, en el Alcaná de Toledo, encontró un muchacho que vendía unos cartapacios escritos en caracteres arábigos. Así que se buscó un morisco aljamiado que los leyese. Morisco aljamiado era un morisco que hablaba castellano y le servía de intérprete y traductor, o sea: un mudéjar. Cuando le comienza a traducir al narrador cervantino, trasunto del propio Cervantes, descubre que es la continuación de la historia de Don Quijote, con lo que compró todos los cartapacios y papeles al muchacho por un irónico real. Y se apartó con el morisco por el claustro de la iglesia mayor, y roguele me volviese aquellos cartapacios, todos los que trataban de don Quijote, en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada, ofreciéndole la paga que él quisiese... por facilitar más el negocio, y por no dejar de la mano tan buen hallazgo, le truje a mi casa, donde en poco más de un mes y medio la tradujo toda del mismo modo que aquí se refiere. La paga del trabajo al morisco fue algo muy interesante para la gastronomía mudéjar: dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo. Eso costó el Quijote, según nuestro narrador cervantino.
Así que tenemos que la obra mayor de la literatura española y universal, según su autor, está escrita por un sabio manchego y arábigo y traducida por un morisco aljamiado (mudéjar), y nada menos que en Toledo, con lo que Cervantes rinde ingeniosísimo homenaje a las famosas escuelas de traductores toledanos, que durante todo el medievo, en sintonía y respeto (no me gusta la palabra tolerancia) de religiones, lenguas, costumbres, razas vivieron y armonizaron hasta la escabechina de la intransigencia moderna. Claro que todo parece ser literatura. Si consideramos el conjunto quijotesco veremos que lo mudéjar, lo morisco está siempre presente. El propio nombre del autor arábigo responde al propio nombre de Cervantes, ya que Cide Hamete Benengeli significa: Cide, Señor, Hamete, nombre propio común en árabe, Benengeli: hijo de ciervo, cerval o cervateño, y de ahí Cervantes, que con el mismo se designó don Miguel, según el orientalista José Antonio Conde.
En fin, el lector puede quedar pasmado ante tanto encaje de bolillo, tanto hilar fino como existe en el taraceado mudéjar cervantino del Quijote, pues como tal arte debe ser considerado y leído. Ya que mudéjar no es sólo arte arquitectónico o de alarifes del ladrillo, argamasa, yeso y escayola, sino de la lengua literaria y algunas de sus más ilustres péndolas, que se extiende a la expresión artística de toda una cultura que se fraguó en la península ibérica con la convivencia de tres culturas, o más, que configuraron algo autóctono: la profundización del legado islámico e hispanorromano peninsular, en todos sus sentidos y no como el único tipo de construcción peculiarmente español del que podamos envanecernos, como dice Menéndez Pelayo. Algo más que construcción ladrillera, muchos más. Las obras de Américo Castro y otros eminentes sabios, hasta la de Juan Goytisolo, pasando por Galdós, han tratado de mostrarnos en literatura, en poesía, en el arte de hacer con el lenguaje. Incluso el débito de nuestro Luis Zapata, en su libro de cetrería, a los hornacheros, y de los cetreros mudéjares...; pero ese sempiterno odio y resentimiento de reconquista quiere poner puertas al campo de algo que ven hasta los ciegos, oyen los sordos y palpan mancos. Por hoy diremos, para siempre: Cervantes mudéjar, Quijote mudéjar. Y, como bien dice uno de los mejores y mayores estudiosos del arte mudéjar: no puede ensayarse una definición de la personalidad histórica si se prescinde del fenómeno mudéjar y particularmente de sus manifestaciones artísticas, una cultura original y única, (Gonzalo Borrás Gualís: El arte mudéjar aragonés: 1987).
En Llerena andamos en pañales restaurando sólo fachadas, sin mirarnos en los interiores, yendo a más. Quien sepa y quiera entender, que entienda: en nuestras costumbres, lengua, cultura popular, literatura oral, gastronomía, albañilería, música, visión tolerante de las cosas y personas, trato, modos de vivir, religión, cosmovisión... ¿No habrá quedado algo mudéjar? Aunque esté en franco estado de desaparición total, ¿No merecería la pena restaurarlo, si con ello se restaura la tolerancia, el respeto al otro y lo distinto, la dignidad por encima de intereses financieros e intrumentalizadores de una cultura que quieren reducir a un espectáculo circense y turístico de cartón piedra o escenario cinematográfico?

(Claro, me digo para mí, cuando recupero este texto publicado en otros sitios hace unos años, concretamente el del centenario de la publicación de la primera parte del Quijote. En esta Extremadura, en donde el fanatismo cerril de los que mandan en las instituciones, sin tener ni la mitad real del apoyo de las gentes, ya que por esos trapicheos electoreros son los más votados, sí; pero la mayoría no los votamos y no nos respetan, sino que gobiernan contra nosotros, sin respeto alguno, sin la mayor ni menor decencia y sin servicio; como es de obligado por el poder político, no el trinque y el medro personal y de los suyos, tal como es sistemático en esta tierra ahora de forma metódica y medida, cansinamente elaborado... ¿Puede esto llamarse democracia? ¿Puede llamarse democracia el despachito de Ibarra en la Junta, como lugar de tráfico de influencias seguras, el medro de Gallardo y su enriquecimiento a costa de políticos de apoyo que han amasado todo un capital pal partido en mando? ¿Puede llamarse sociedad democrática la que acomete acoso total contra aquellos que somos mínimamente críticos y cabales contra lo que ocurre, que con ser de caciquismo nos quedamos cortos? Acoso en la vida cotidiana con la marginación, el uso de las instituciones contra personas, el uso de cargos y recursos para trepa personal, para simple robo y lucro, para elevar a sus amiguitos y compinches, dándoles becas, participándolos de esos medios de las instituciones. Y eso se da en todas y cada una de las poblaciones extremeñas, en donde esa mayoría talibana ha vencido, con esa entrega servil de los votantes, contra todos los derechos elementales de las personas. Porque si el Euskadi vivir es duro, por el acoso del entorno talibaní existente, no lo es menos en Extremadura, en donde el partido y sus mesnadas arremeten contra la crítica como interesados y sin razones, sino con violencias diversas, que van desde el silencio y el silenciamiento, o sea la muerte civil en vida, la marginación, las miradas, los gestos y el uso cuantioso de los recursos institucionales contra los que son adversos, que somos pocos... Pero eso es asunto que trataremos despacio y en otro lugar, que hace mucha falta, señor Ibarra, que ya hay que irse quitando la careta, la dura careta, o la careta dura... Es que los realmente mudéjares, o sea los sincretistas de todo, los que respetamos todo lo que es repetable, padecemos esos males de los mandos, jefes, mandamases, líderes, trincones, gente de porra, dominadores, caciques, fascistas de vario curso, similares y asimilados, por mucho que sean mucho que se voten y muchos votos que tengan. Los hechos son los hechos y son tozudos: ahí están. Todo esto, entre paréntesis, es un discurrir interior que añado a este texto, que, como digo, ya fue publicado en su día en su lugar).

NOTA.- Mi homenaje con este escrito a Julián Ruiz Banderas con quien nos hicimos cervantistas tempranos. A Juan Goytisolo por abrirme a entender de otro modo el secreto, a voces, de la literatura hispana, a Américo Castro, la realidad histórica, a José Iñesta por su impagable entusiasmo, emoción y amor a Llerena, que no decayó nunca en malos tiempos para el mudéjar, a su familia por su generosidad.

20 de junio de 2008

DIBUJO Y FOTO

CARTAS

Soy un fanático de las cartas al director en los diarios o donde sea. Generalmente traen mucha sustancia y constancia, tienen sus puntos de interés y llaman al interés o el debate, cuando no son claras muestras de desconocimientos palpables. El domimgo pasado vinieron dos cartas sustanciosas. Una en un sentido muy positivo, y diría que hasta necesario, y otra más chusca, en donde se leía cierta entendedera de esa cultureta del culturetariado al uso que hoy asiste a los espectáculos como si fueran misa de doce o misa mayor.
Veamos los textos:
En la serie documental 'Pueblo a Pueblo' que está publicando con buen criterio el diario HOY, me sorprendió notablemente, el día dedicado a Llerena, el dato que ofrecía sobre la población de la Campiña Sur extremeña que ascendía 'alegremente' a los 45.000 habitantes. ¡Ojala, después de los últimos veinte años, tuviéramos esa bonita cifra demográfica! Desgraciadamente, y daría para un buen estudio socioeconómico de la comarca, la población de la Campiña Sur, con sus veintiún pueblos, consultados los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, arroja una población en el 2007 de 33.082 habitantes, muy lejos de los 45.000 habitantes publicados...
(SIGUE)
Habría que calcular ahora el montante de las subvenciones a cargo de los Fondos Europeos, y ver a dónde han ido a parar, y ver las razones por las que no han servido para retener población, crear riqueza a partir de la recursos, si las inversiones fueron acertadas... Hay muchas preguntas y respuestas dudosas o sospechosas... Es urgente una dinámica de despertar, de concienciación entre la gente de por acá, no para competir, sino para ser y estar. Y ese dinámica sólo se consigue desde abajo, desde la gente de abajo. Tal vez porque conozco cierta dinámica que se inició en Llerena sobre finales de los setenta que tira mucho todavía... Porque de los políticos y sus dineros no se esperen milagros, no. Ya se ve que no los hay.
También cabe pensar que este es el común en casi toda Extremadura, por lo que cabe preguntar a los votantes de los mismos siempre y perdirles explicaciones de la mala gestión de sus héroes sociatas a toda costa...
Hay para mucho aquí: mucho debate, mucha reflexión, estudios, trabajos...

En la otra carta, con toda su gracia de caramelo, se ignora que eso del silencio de sala de cine es algo nuevo en la concepción de la recepción del espectáculo. Si el autor de la carta pudiera ver un corral de comedias se quedaría estupefacto, porque allá los actores eran callados por todo tipo deimportunidad, como se pueden leer en los testimonios pertinentes. En un espectáculo como el teatro el público es algo vivo, gente que bulle y en la vida y el bullicio espectacular esas cosillas de ruidos son incluso necesarias. No admitamos el ahormamiento de la sala personal de nuestra casa con el home cinema en acto de bendición y rito sagrado y callado, no. Pero veamos el texto, que no tiene desperdicio alguno:
No sé qué pasa en el cine para que a los espectadores, ... (SIGUE)

LA ESCULTURA



LA OVEJA NEGRA

EN UN LEJANO PAÍS existió hace muchos años una Oveja Negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.



La oveja negra y demás fábulas
, Augusto Monterroso
, Seix Barral, 1981, Barcelona





NOTA:- Para colegir el entorno hay que venir por acá o tomar la opción de marcharse, irse por allá, más o menos. O se deja a la libre elección, o erección del estatuado y estatuantes. Detrás de las estatuas hay historias muy cutres, en el camino a su erección, claro. Sobre todo porque los pintores, de brocha gorda y de la otra, incluso fotógrafos y expertos en sombras chinescas, se rebelan ya que ellos no cuentan, con sus artes, para pintar algo, y arrojan sus pinturas a lo bestia, en los entresijos del negocio y negociado de las mismas. Pero contemplen, con detalle, a las personas que observan las estatuas, en las dos ilustraciones, sus caras, gestos y poses: entre ellas hay alcaldes preclaros, gobernadoras civiles o delegadas gubernamentales, políticos varios y señoras o señores de copete. No tienen desperdicios.
Pero si tenemos en cuenta esta hermosa oveja negra, hemos de serle justos y verdaderos.

19 de junio de 2008

¡PAFUERA LOS POETAS! (dijo Platón)


El canon digital aterriza en el BOE

El Gobierno aprueba el impuesto que gravará móviles, grabadoras y otros dispositivos de copia de datos, como tizas, bolígrafos, estilográficas, pizarrines, lápices, punzones y casi cualquier cosa que sea susceptible de usarse para escribir o copiar, como plantillas, moldes (incluso el del pan), estructuras, encajes de bolillos, ganchillo, tiras bordásááás!! Asimismo gravará en uso de los colores, propiedad de los artistas desde siempre, según demuestran los sabios estudiosos del la historia del arte, y de las formas, de manera que por el uso de un rectángulo se cobrará el canon pertinente, quien utilice la circunferencia pagará lo suyo y así todo lo demás.

En otro orden de cosas se ha levantado la polémica por un señor que pleitea acerca de quien inventó respirar; y suponiéndose que fue nuestro padre Adán -si recordamos a Sancho Panza en respuesta donosa a su señor en lo tocante al primero que se rascó-, el buen señor, que tal pleito presenta, considerándose heredero de nuestro primer progenitor, pues pide a la SGAE, y a Ramoncín especialmente, que lo proteja en sus derechos de autor y artista, máxime en asunto tan necesario como lo es alimentar los pulmones de aire.

El revuelo y festorrio era clamoroso en el grupete de trincadores de los artificios, que apoyaron a Zapatero en las elecciones, con la manita cabe el ojillo derecho en pose de atracar, usar el dedito en el gatillo de un arma o señalar la ceja zapatera, en un alarde publicitario sin sentido y huero;, a no ser ese, porque encandila las molleras vacuas del común de la chusma, encantada de servir, servir y servir, como se demuestra históricamente, no por la historia de los historiadores ni la de la novela histórica, sino por la verdadera y lamentable siempre. Ya que el puño no lo levantaron nunca como no fuera para atizar por sus robos y en defensa de sus trinques, que jamás ha sido el asunto pesoero dado a puños socialistas y revolucionarios, sino mano agarrá a clavo ardiendo e interesado del egoísmo capitalista, que no es lo mismo. Nunca se ha visto a tanto puñetero ladrón celebrar su latrocinio con el apoyo de un gobierno y publicado en el BOE, como algo permitido. Por ende si se cree y predica que todo político profesional o allegado es un ladrón, ha de creerse, como dogma absoluto, al tenor de las pruebas mostradas. Que no hay peor ciego que el que no quiera ver.

Pero lo peor de todo esto es que el político profesional que perpetra esto es un poeta, de garrafa; pero poeta. El señor ministro de cultura, ¡muchiiiia cultura, oííííga, señiiiiora, que la llevo riiica! Seguramente a esos poetas era a los se refería Platón cuando decidió expulsarlos de la República como ratas. A ese tipo de poeta de poltrona, premios y cargo político en conciliábulo con la mala gente de trinque y mando capital y mercachifle.

NOTA.- Titulo esto ¡PAFUERA LOS POETAS!, y cito lo dicho por Platón en su República; pero quiero apuntalar ese sabio dicterio y oportuna disposición de prohombre sabio, con la simpar del sabihondo señor del despachito, adjudicado de por vida para el bien del mundo y la humana grey, en esa Jungla de Extremadura, dentro de la Junta de Extremadura. Hablo del singular señor don Juan Carlos Rodríguez Ibarra, varón preclaro de sabiduría, hontanar de sapiencia, que también estaba en la mismita línea de Platón, sobre todo en ese discurso sin igual que sus ocurrencias y despedida (hasta ahora no sabemos de qué o de quiénes) dieron a la flor granada de los sociatas en señalada jornada de/en Alange y en/de cortijo, ante el jefe de jefes, el sindicalista de cara abotargada y también eterno y con despacho, el señor Vareto, digo Vara Larga, nuevo mandamás oficial en la Junta de Extremadura de por vida, y el señor alcalde de la población rindiendo sus pleitesías. No se pierdan ni una frase del donoso discurrir del filósofo Ibarra, y como denosta, con sabia argumentación, del aire limpio y la poesía. ¡Pa que aprenda Platón! Que ya Extremadura tiene de to, Platones y capitalistas como Gallardo...

MACHERÍA


Miedo y pánico de esa féminas, donas, mujeres, damas o lo que sean, a las que se les hace la boca agua deseando hacer, ocuparse, mandar, ocupar cargos, tal y como el macherío reinante hizo, hace y hará, gracias a sus colaboradoras deseantes, que incluso lo superan en los mismos valores y contenidos, cuando no continentes.
Imagino que será para apuntalarlo mejor, tenerlo bien erguido y montado, enhiesto y rozagante para su delicia y goce.
De macherío a machería y tiro porque me toca. O la continuación por otras mediadoras. Pero todo sea por la ansiada igualdad de mando, poder, liderazgo, trono, poltrona o simple sillita de la reina de los mares, ustedes lo van a ver... La machería en marcha es cosa de miedo, ¡señoras!

18 de junio de 2008

LA COSTA DEL SOL A COSTA DE LA BELLOTA

De la costa del sol a la costa de la bellota, me digo, cuando he finalizado esta reflexión. Y me he puesto a escribir esto que leen primero, justo hasta esta palabras de primero. Y es que es todo lo mismo. En todas partes cuecen habas y aquí a calderadas. O unos a costa del sol, otros a costa de la bellota. Esos alcaldillos costeros soleados no saben tramar el trinque finamente, y la desmedida ansia de guita los anestesia y se atontolinan, y los pillan. Hay que ser estratega lento y largo, y si hacen falta veinticinco años, pues veinticinco años que se tira uno en ello. Pero al final sale perfecto y justificado, y sin asomo de chapuza. Eso firme. ¿Ei, seor Ibarra y compañeros de partida, incluyendo al capitalista gallardo, cuyos intereses tanto defiende por mor de migajas para los currantes que acudirán a sus creaciones, industrias y andanzas?
Ha habido, hay y habrá muestras congruas de que todo eso es gangrena, que no es una cosilla pasajera, sino la fibra viva del invento, el mismo tuétano del sistema bipartidario al trinque, aunque haya testimonios que no lo usen, y los muestren de coartada y cotidiano, cuando la regla es eso, el latrocinio y arrasamiento ¡¡y hacerse rico y venga y venga dinero pa coches, putas, un rolex, un barco, una grúa, dos teles, un miró, un ordenata, drogas y horteradas, y casas y chalets y venga dinero!!…
(Tengo que confesar que me pasma el que todos estos implicados en la cosa esa, tiene parecidos físicos similares, sobre todo en los rasgos de la cabeza, todos de hermosas morras, eso sí, como los que padecen algunas enfermedades o tienen la misma tara deficiente... Suelen poseer cabezas en forma de pera, papada de buena vida, etc. Les ruego que lo observen. Es una delicia.)
Lo del turismo y turisteo, costa llamada del sol como un invento de venta y mercado, porque sol hay en toda costa; pero eso vende al güiri agilipollado y al negocio de arrastre que tratamos. La chusma, al por mayor, que se arrima para recogida de migajas que los potentados dejan caer en, de, por, con, desde, cabe sus farras, las mafias derraman generosas de sus sobras y enjundias y los jeques, nuevos ricos y horteras de la política del trinque sueltan como propina, cuando no la llamada droga que corre, apuntalada por la prohibición oportuna del poder gubernamental, como la pólvora, con toda su jauría de pillabichos, guapos, buscavidas o encuentramuertes, o el blanqueo de dinero (que ya es difícil hacer lo negro blanco) por las mafias inmigradas y magras de todas las zonas del mundo, que eso sí que es global, o mejor total.
Que todo eso nace de esa bonita forma de hacer turismo y negocio turistero, como es en esencia eso del turismo, un grande invento para mantener las estructuras, contra la libertad, bien vivitas y coleando y apuntalar poderes, justificándose, por la izquierda gallarda y gentil de ahora, en que las derramas sobre la chusma crea puestos de trabajo, ¡mira tú!, de amplia-prostitución-de-no-queda-otra-pa-comer-un-chusco-negro.
No digo más, sino que véanse aquellos países y zonas de turismo usual y gozoso, incluído el turismo rural, y véanse dictaduras, falta de libertad, entrega desmedida al poderoso, y simple explotación de la gente en todos los sentidos, y encima como mero espectáculo. Defender el turismo es una hermosa forma de defender el fascismo vestío de limpio y con buenas maneras, de matar muchas cosas y de, una vez más, hacer de la necesidad negocio.
Esto, hacer de la necesidad negocio es la cochina forma como este capitalismo se ha hecho con santo y limosna. Y todo vale para hacer necesidad y de ella negocio: desde inventar y crear enfermedades para dar remedio y trincar en consecuencia, hasta quitar el pan para provocar hambre y venir luego con mendrugos importados para apoderarse de las almas y cuerpos, y tierras, y recursos y tiempo y fuerza de trabajo y la leche en plancha que haya o hubiere… Y a la gente se le mete en la mollera que hay que viajar, y viajar, y que si eso, y la gente, que deja de ser gente para convertirse en chusma se lo va creyendo, y en lugar de viajar hace turismo, que le dicen que es lo mismo, lo igual y ¡venga que nos vamos pa Biafra, o pa Bali, o Chile, Tailandia, Cuba o Jaén! Qué todo vale. Y todo es costa del sol o de bellota.
Estoy seguro de que dentro de poco saltará en la zona otro asunto similar al que me trae este comentario. Es la esencia de la llamada democracia transancional/transicional española al uso: la corruptela en todo nivel y el ansia desmedida de dinero de todo político bipartidario (no hay ya otros) o afines (son todos y el que no está deseando). Y santas pascuas.
Y al que le pique que se rasque, señor Ibarra, que usted aplicado a su despachito, atendido por varios amanuenses, en la exclusiva defensa del pocero regional, tal sumamente gallardo y perteneciente a la ilustre cofradía de los medalleados de la región inventada y confundida con instituciones que no son la región ni la sirven…, y gloria de la extremeñía cañí esencial. Que esa corruptela larga, como una noche de invierno, o las tragaderas de la servidumbre voluntaria, tramada en años de mando, ni la huelen en esta costa de la bellota que disfrutamos todos tan felices y contentos. Y confiados ahora que comienza la calor...

17 de junio de 2008

LEXI

Llevo como casi treinta años, más de la mitad de mi vida, atento a las palabras del entorno donde crecí y me crié; no sólo de las palabras sino del lenguaje en general, porque lo considero expresión de los valores profundos del hombre, de la gente, que puede ir desde un cuento o leyenda popular hasta una cancioncilla, refrán o frase hecha... Lo es la lengua –un valor- y la forma particular de realizarse en cada uno, esto es, el habla. Por lo tanto también es expresión cultural de primer orden al uso que una comunidad hace de la misma. Muy por defuera del espectáculo que se concibe como cultura en esta sociedad espectacular y groseramente museística de los valores reales para esclerotizarlos y hacerlos inservibles a la libertad de la gente y al servicio del poder y los poderosos, expresados en Dinero, Mercado, Saber, Política, Banca y etc.
Sin embargo, y pese a haber razones de peso más que suficientes, de interés histórico; pero del de la historia de verdad, no de la cuchufleta institucional de eventos, personajes y la historia batalla que tanto hostigaba mi maestro Ángel Rodríguez, y del que tan poco aprendieron los discípulos que estudiaron historia con él, precisamente. Digo que hay razones de todo tipo para estudios detallados del habla de la comarca de Llerena: históricos, literarios, antropológicos, filológicos, sicológicos, folklóricos, sociales, políticos e incluso diría que médicos…
Bien, pues casi nada hay, salvo alguna cosa de poco calado y universitaria, algún trabajillo de curso…
De esa atención a las palabras -que están en mi habla, queno la hago consciente- de este entorno, hay días –va por rachas- que cazo una buena cantidad. Verdaderamente cuando me he descubierto más palabras, llamémosle de por aquí, ha sido estando fuera, y como he estado más de media vida, pues la cosecha no es menor, sino rica. En serio el proyecto de un Diccionario del Léxico Llerenense me ocupa hace como nueve años. Pero es evidente que no es una improvisación ni un capricho, repito que van más de treinta años detrás, en recopilación, contraste, trabajos, investigación, etc. Ya, ya sé que hay muchísimo atrevido que está haciendo barbaridades acientíficas con el léxico local popular de casi todo sitio en Extremadura, mucho aficionado, y precisamente en Extremadura donde los aficionados son legión y legión de ineptos y con poco amor a la lengua, pese a sus golpes de pecho de tipo folklorista y de sensiblería política localista y extremeñía cañí. La seriedad se muestra en la preparación, entrega o saber metódico. Pero claro, como eso no mata, no hacen falta estudios metódicos, científicos y solventes, como para practicar medicina…, por ejemplo.
Sin ir muy lejos, esta mañana me ha asaltado la palabra engurruñar, que como otras muchas del léxico en Llerena, no viene en el Diccionario de la RAE, entre otras razones porque el cúmulo de palabras, la riqueza léxica del común de la gente en Llerena es muy superior a la media del hablante español normal, sobre todo en palabras que ya no usa ese habla común, me atrevería a decir sin temor a errar.
Pero tiro de cajón, donde voy metiendo, en papeles aparte de vario tipo, desde una servilleta de bar hasta papel higiénico, las notas en donde escribo LEXI, y a continuación las palabras o palabra. Sin ir muy lejos refiero zandaula, nombre que se da a una planta olorosa de la que trato aquí… No viene en todo Internet, con lo sabio que dicen que es todo esto los que no saben nada… Y anoto tal como salen las notas tomadas al vuelo, que cada cual compruebe, porque se me ha ocurrido la noble idea de abrir un blog con la meta de recopilar léxico de la zona, de forma metódica y con debate. Sería noble labor, y hermosa, creo, por lo que depararía. Fuera de monsergas de coles y trabajos inanes de instis u otros oficios. Algo de la gente y para la gente. Como hace tiempo tuve la idea de lanzar un Diccionario de Léxico de Llerena, y que cada lector o persona apadrinara una palabra y velara por su uso, ya que el academicismo, la chufla televisiva y el ahormamiento de la jerga que llaman español actual tiende al uniformismo léxico, a la pobreza de palabras, y otras taras propias de la estupidización colectiva muy votada, eso sí, y deseada, porque el dominio político y social sabe que esa es la primera batallla a ganar para dominar el cotarro y a la gente: la de la lengua, base de la comunicación y vehículo de la misma. En fin, voy a ser directo, al objeto de esta entrada, porque veo que ando lanzando idea tras idea, proyecto tras proyecto, que algún hedihondo sabio, de porte manijero, de estos del día, aprovechará para medro, trepa y uso particular.
De las notas últimas saco las palabras esgumitar, churreteo, estumpir, enmelotar, estempanar o topete. Algunas son verbos y tienen sus correspondientes sustantivos o adjetivos y usos léxicos, en según qué contextos (esgumitao, estumpío, etc.).
Otro día seguiremos, que no hay que dejar el saber de estas cosas en manos de chusma de poder, que siempre las usa para explicar su dominio, justificarlo y ejercerlo contra la gente común. Por ello la historia y la lengua han de estar en manos de gente libre, porque sino se usan contra esa turba. No tengo más que nombrar las muchísimas barbaridades que se están haciendo en lo que llaman mudéjar en Llerena. Por tomar una ejemplificante manifestación del poder cotidiano y opresor, como antaño era el encalado a todo precio. Una etapa no ha superado a la otra en libertad y las dos son enrevesadamente dominantes y muestras del mismo poder de mando contra la gente por parte de los que mandan, siempre imponiendo formas y decorados, asesorados por los presuntos sabios, especialistas y demás rufianes de servicio. En una se manejaba el encalado en esta el mudéjar de cartompiedra de decorado holivutiense… El mudéjar, éste de panllevar, e inventado, no es sino una moda del poder para decorarse alegremente, dictar modelos, marcar sus territorios. Realmente es una pena esto que se está haciendo con los vestigios mudéjares en Llerena. Para eso más hubiese valido haberse estado callado, en su día, allá por los años finales setenta y ochenta, en donde hablar del mudéjar era algo muy raro y que costó algún disgusto a algún amigo, sensato, preparado y honesto, que reivindicaba el mudéjar llerenense con más pena que gloria, en no poca medida habiéndole puesto en la pista un servidor. Pese a todo no pudo evitar el destrozo de lo más genuino de esa expresión del arte de la gente, que sólo se conserva, por fortuna, en algunas fotografías. Lo que llaman ahora mudéjar no deja de ser penoso pastiche encebollado, al arrimo de historiadores de aluvión y jornadas o congresos de las alturas y bajuras más recalcitrantemente serviles al poder de dominio y de la mentira cultural, como espectáculo baladí y oneroso al erario público y a la honestidad intelectual del común, cuando no a la trepa social y profesional de algunos, que no tienen otra forma de hacerse valer que la que les da el dominio y la imposición política. Pero el mudéjar, el de verdad, va por otras vías que están más en lengua, las costumbres, la gente, la mentalidad y la literatura o cosmovisión, cuando no vestigios de usos en construcción, del que sólo nombro la palabras polme, del léxico llerenense de la gente…, por poner un poné o ejemplo. Curiosa palabra, de posible origen luso, cuyo significado encuentro en Internet con un parecido similar, ahí referido a la comida o cocina, y en el caso de su uso en Llerena, con la construcción, o más bien el enlucido de paredes, como en cocina enluce los preparados... Construcción y cocina, tan sumamente presentes en nuestra cultura que llamamos mudéjar. Los expertos ni lo huelen.
Pero la lengua, al ser uso de la gente más cotidiano, no puede manejarse. Así que usémosla para decir verdades, analizar hechos y desenmascarar el espectáculo de la cultureta y su culturetariado. Nombrarla nos libra -en no poca medida- de los usos y abusos del poder, de todo poder mermante, encasillante, de dominio. Por mucho espectáculo democrático que use para ampararse.

16 de junio de 2008

LA BESTIA

Si bien es verdad que nada hay tan terrible como los infiernos, yo juraría por todos los dio¬ses, por lo más sacro que nos compete, que la he sentido rezongar y he sufrido las penurias claustrales más enormes. Rápido corrí de su proximidad y retomé el aliento. Tardará por lo menos unos minutos en acercarse de nuevo a mí.

En un principio creí que era una maligna lamia, pues se me aproximó en el desierto que, en aquel tiempo, atravesaba. Me ofreció su amor, bien es verdad, que no rechacé sino que ingenuamente respondí. Ahora le huyo. Es imposible describir su cara de réproba, siendo bastante parecida a las de su misma sociedad infernal. Es espantosa y carece de vida, como las que vemos en los cadáveres. Es negra a veces y otras resplandece como una antorcha, abunda en granos, en fístulas, en úlceras. También su cuerpo es monstruoso. La fiereza y la crueldad de su mente modela su expresión; pero cuando se la elogia, se la venera y se la adora su cara se compone y dulcifica por obra de la complacencia. Y eso fue lo que me engañó y sedujo.

Tal es la apariencia de ella vista a la luz del sol; pero entre los de su especie es contemplada como mujer, para que no se vean tan aborrecibles como yo los veo y los demás. En mi relación con ella quedé tan maltrecho como si hubiese abrazado una estatua de mujer de hierro enrojecida al fuego.

Desde entonces me he dado en estudiar todos los grandes monstruos que existieron hace miles de años sobre la tierra y procuro conocer de lejos los que aún quedan. A veces tengo temporadas en que me es imposible por el acoso de esa bestia. Me dedico entonces a huirla y a disimular que no soy yo. Una astuta postura que más de una vez me dio resultados complacientes. He llegado a la conclusión de que no es muy inteligente. Quizás por esto, y en momentos de debilidad, he llegado a justificar su malignidad. Por su torpeza.

Hablé antes de los demás que la ven aborrecible. Pero no sabría identificar a los demás. Y así me encuentro solo ante ella. Varias veces me ocurrió que confundí a los de su ralea con los de la mía y purgué el error.

Parece que no me sigue y corro de nuevo a pesar de mis impedimentos. Cerca de mí hay otros. Yo juro que jamás fui causa de hambre o de llanto, que jamás maté y no hice matar, ni que alguna vez aparté la leche de la boca de los niños, ni alejé del parto a los animales. No estaría seguro de decir lo mismo de ellos. Pero de esa, de la horrible, podré decir que lo hizo y otras muchas cosas que pondrían espanto en las tranquilas aguas de un estanque con sólo sentir el rumor de las palabras que las narren.

Sé de ella que sobrevivió a varios cataclismos, como el conocido diluvio universal y que sólo lo hizo para encontrarse conmigo y atormentarme. Puedo escapar a sus ataques como lo prueba el que vivo para contarlo. No sé hasta cuándo o si esto se hará tantálicamente infinito. Sisifesco.

Recuerdo bien sus encantos en medio del páramo que atravesaba hacia ninguna parte. Llegó la oscuridad y yo mordía su piel entre bocados oscuros en una carne sin límites. Y aquel amor desesperado del que ya no lo esperaba. Aquellas caricias en los breves días que duró el idilio...

Hoy me maldigo nuevamente en el erial en que me arrastro. Si intentaras hoy, como intentas, embelesarme con nuevas y bellas apariencias tendría dos caminos a elegir: uno, el afán de devorarte y deglutirte haciéndome tú misma o seguir huyéndote.

Con todo esto me volví y allí estaba de nuevo. Levanté mi zarpa y le asesté un terrible golpe. La dejé sangrando a borbotones y corrí de nuevo estremeciéndome, como el que viene del infierno.


NOTA
.- Inicio la publicación de una serie de cuentos publicados en revistas diversas, desde finales de los años setenta hasta ahora, con la etiqueta de cuentos.