2 de julio de 2007

RAÍCES, REVISTA JUDÍA

Recibo Raíces, revista judía de cultura, número 71, verano de 2007. Aunque proclive a apoyar, críticamente, eso que se llama Estado de Israel, que ni ellos entienden, estoy suscrito a esta revista, por el interés de sus trabajos. Hay que informar que la tal revista no viviría sin la ayuda de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas para su difusión en bibliotecas, centros culturales y universidades de España. Con lo que supone de merma de su libertad. Porque soy contrario a subvenciones de instituciones políticas a revistas o acciones y actos culturales, incluso a publicaciones, ya que las domestican y las eliminan en todo sentido...

En este número escriben gente varia. No es una revista que esté hecha exclusivamente por judíos, como pudiera parecer, sino que en ella colaboran incluso sacerdotes católicos, o teólogos de dicha confesión. Trae sus secciones clásicas: arte, música y espectáculos, argumentos y ensayos, letras y libros, historia y sociedad y cierra con una miscelánea de noticia varia y muy interesante. Creo identificar en Antonio Escudero Ríos a un extremeño, o de origen extremeño, un tanto cargante con temas judíos manidos, que mantiene una conversación con George Chaya.

Destaco un artículo interesante sobre la piratería y los judíos tras la expulsión de España, de Adán Levy, un trabajo sobre literatura talmúdica, un estudio histórico sobre la Praga judía, de Ricardo Angoso, como de mi interés particular. Pues vienen los típicos trabajos sobre el holocausto y todo eso tan reiterativo, y necesario siempre.

Pero sobre todo destaco la presencia reiterada de Extremadura y de lo extremeño, o los extremeños, en esta revista, no ya en este número. Pareciera cosa casual que Extremadura esté presente, casi más que otras regiones de España, en todos los número de la revista, por una u otra razón. Vengo observando que con Cataluña es la región más tratada o de las que más se trata. Esta vez, amén del mencionado Antonio Escudero, tenemos en la página 86 un trabajo de Fermín Mayorga Huertas, Genocidio judío en Fregenal de la Sierra, en donde se habla de Llerena, como sede del tribunal inquisitorial que perpetró ese genocidio al que se refiere el autor, con lujo de detalles, nombres y apellidos. Sin duda de interés, ya que habla de más de mil personas, de Fregenal, víctimas de matanzas, ajusticiamientos, etc. El autor pretende recuperar esa memoria con nombres y apellidos. A lo largo del trabajo afirma que Como estas personas hay miles que fueron condenados (sic) por el Tribunal de la Santa Inquisición de Llerena en Fregenal.
El otro trabajo es el de José A. Ramos Rubio, La judería de Guadalupe frente a la Inquisición, que centra su estudio a los hechos acaecidos en torno a 1485 en Guadalupe, con víctimas de la Inquisición también. Este autor habla de pasada de los moriscos, que asimismo eran eliminados en la nueva España que se avecinaba: pero la historia, en ese sentido, de los moriscos, no está hecha, ni nadie parece reivindicar su memoria y la destrucción de su cultura, la cultura de los moriscos españoles. Tal vez Cervantes hizo su mayor reivindicación, atribuyendo a un morisco la autoría de El Quijote, y, asimismo, dando a otro morisco toledano la gloria de la traducción de esa historia, de ese relato, gloria de la literatura universal, como se puede ver en el capítulo nueve de la primera parte, importantísimo para entender como Cervantes resuelve el asunto de la autoría. ¡Lo qué son las cosas!

En la miscelánea de la revista vienen cosas menores, desde las sorprendentes, como la inauguración por Peres –el político israelí- de una sinagoga en Estonia, homenaje en Madrid a los brigadistas judíos, el compromiso del Instituto Cervantes con el ladino, la expulsión del BNG (Bloque Nacionalista Gallego) de un militante por apoyar el Estado de Israel…

En fin, que lo que me parece muy mal de esta revista es su empeño en confundir e identificar lo judío con el Estado de Israel. Y el Estado de Israel es una entidad política, un estado más, cuasi confesional, y el judaísmo es mucho más amplio, los judíos del mundo son mucho más y algo que nada tiene que ver, en muchos casos, con ese estado de Israel, que no pocas veces se comporta con mayor vesania que cualquier estado sobre la tierra. Y eso es el pero que se pondría a esta revista, el manejo, la manipulación y el uso de toda la lucha, en el presente, y sobre todo pasado, de los judíos, y lo judío, para sobrevivir, con Israel, con el Estado Israelí, que es diametralmente opuesto a lo judío, como rezaba una pintada que hace años leí sobre una pared en Jerusalem, y en castellano: Israel es diametralmente opuesto al judaísmo.

La contraportada de la revista trae publicidad de Sefarad Editores, con la nueva agenda del año judío, desde septiembre de 2007 hasta octubre de 2008, incluyendo el calendario hebreo y gregoriano, con todas las festividades y conmemoraciones judías.

Este año se dedica al teatro judío moderno y a los grandes creadores judíos en el teatro europeo y norteamericano...
Desde Abraham Golfaden hasta Sarah Bernhardt, desde Shlomo Anski hasta Peter Book... Toda la magia y la creatividad judías durante un siglo irrepetible.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por tu reseña a mi artículo en Raíces. Tu blog es muy interesante y sin duda voy a leerlo más asiduamente.

    Un abrazo.
    Adán Levy

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  2. Anónimo12:05 a. m.

    HOLA AMIGO,

    GRACIAS POR RESEÑAR MI ARTÍCULO. TENGO LA IMPRESIÒN, CUANDO SALE RAÍCES, DE QUE NO NOS LEE NADIE. VEO QUE NO. UN SALUDO DESDE BOGOTÁ.

    RICARDO ANGOSO
    rangoso@dialogoeuropeo.com

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Hay algo que se llama libertad, y que debes ejercer libremente. Así que distingue bien entre las ideas, los sentimientos, las pasiones, la razones y similares. No son respetables; pero cuida, que detrás hay personas. Y las personas, "per se", es lo único que se respeta en este lugar. Muy agradecido y mucha salud. Que no te canse.