13 de diciembre de 2006

VERGONZOSA VIGILANCIA

Hace tiempo que veo los panópticos situados sobre nuestras cabezas. Cámaras de vigilancia que nos vigilan en las calles de Llerena. Hoy me entero que no funcionan, o que no han debido funcionar ya que “limitan un derecho fundamental de las personas, como es el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen”, según dice la paisana doña Carmen Pereira Santana, delegada del Gobierno en Extremadura, muy acertadamente. Así que no funcionarán, y no se vulnerarán nuestros derechos.
¿Y si han funcionado y han vulnerado esos derechos, quién mete mano a los alcaldes transgresores de la ley y los derechos? ¿Quién nos protege de esos vigilantes y panópticos?
Soy mal pensado con estos negociantes que nos quieren vigilar. Muy mal pensado. Y creo que detrás de eso hay un bonito negocio a costa de las
cámaras. No es tanto amor al orden y contra la barbarie sino otra cosa más lucrativa.
Llerena no es –por fortuna- una aparatosa ciudad llena de inseguridad, vandalismo, saqueo… De momento no hay más destrozos que muchas calles muy mal asfaltadas y mal iluminadas. Y eso es obligación y servicio del ayuntamiento arreglar. Solares donde se crían árboles silvestres cuya hojarasca atasca canalones, ensucia tejados, patios de vecinos, causando daños costosos, e irreparables en algunos casos. Los automóviles impiden el paso de peatones y vecinos a sus propias viviendas, porque se aparcan de aquella manera, con permiso municipal, claro es... Y las aceras exiguas cada día están a punto de desaparecer, para dejar toda la calle al auto. Y el ayuntamiento permite, a los dueños de esos solares y viviendas abandonadas y en ruinas, que causen esos daños sus árboles silvestres. Que los autos campen a su antojo, aparcando donde les dé la gana, y si eres peatón pues te compras un coche…

Y siendo esta ciudad antigua residencia de un tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, tal vez nuestro querido alcalde, alumbrado por la gracia de tanto historiador y patrimonialista histórico como en ella vive, y se desvela por ello, haya argumentado eso para la instalación del inquirimiento de la vida de las calles mediante las cámaras de vigilancia. O tal vez la masiva afluencia turística haya aconsejado lo mismo. Que todo puede ocurrir.
O tal vez los la seguridad de las encinas cabe la fuente que llaman de Zurbarán...
No sabemos los desvelos para tanta vigilancia de los ciudadanos.

2 comentarios:

  1. Anónimo4:10 p. m.

    eres genial

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  2. unamigo4:14 p. m.

    Creo que no debieras meterte en estos asuntos de poca monta. Ya sabes que quien anda con políticos o les critica termina en la mierda, como ellos. Es un consejo, amigo Agustín. Por otra parte me encanta este blog. De mucha altura, independiente, honesto y a su bola. No es usual en Extremadura, donde todos van según lesdicta el periódico, o las noticias, o las modas, o el mandato politicastro. Eres único. Sigue en esto, el tiempo te pondrá en tu sitio.

    Y salud siempre, que tú la necesitas como nadie..

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Hay algo que se llama libertad, y que debes ejercer libremente. Así que distingue bien entre las ideas, los sentimientos, las pasiones, la razones y similares. No son respetables; pero cuida, que detrás hay personas. Y las personas, "per se", es lo único que se respeta en este lugar. Muy agradecido y mucha salud. Que no te canse.